El mercado global de la peluquería masculina superó los 62 mil millones de dólares en 2023, y Latinoamérica lidera el crecimiento con un aumento del 12% en servicios de corte de pelo hombre durante el último año. No se trata solo de una cuestión estética: desde las calles de Ciudad de México hasta los barrios de Miami, el peinado se ha convertido en una declaración de estilo que define personalidad, profesión e incluso aspiraciones.

Mientras las barberías tradicionales recuperan terreno frente a las cadenas internacionales, los expertos señalan un cambio clave: los hombres ya no buscan solo «cortarse el pelo», sino transformaciones que combinen precisión técnica con tendencias adaptables a su rutina. Un corte de pelo hombre bien ejecutado puede marcar la diferencia entre pasar desapercibido o proyectar seguridad en una entrevista laboral, una cita o incluso en la pantalla de Zoom.

Los datos de búsquedas en Google confirman el fenómeno: términos como «fade moderno», «corte texturizado» y «estilo japonés masculino» registraron un alza del 200% en consultas durante 2023. Pero entre tanta opción, ¿cuáles son los cortes que realmente dominarán el próximo año? La respuesta no está en las pasarelas europeas, sino en cómo los barberos latinoamericanos están reinterpretando las tendencias globales para rostros y tipos de cabello locales.

Por qué el corte de pelo define el estilo masculino en 2024*

El corte de pelo masculino dejó de ser una decisión estética para convertirse en un marcador de identidad. En 2024, las tendencias reflejan una mezcla de nostalgia por estilos clásicos y la audacia de propuestas vanguardistas, según el informe anual de la Asociación Latinoamericana de Estilistas (ALE). Desde las calles de Ciudad de México hasta los barrios de Santiago, los hombres optan por cortes que equilibran sofisticación y practicidad, adaptándose a ritmos urbanos acelerados.

El undercut texturizado lidera las preferencias, con un 38% de aumento en búsquedas según Google Trends en la región. Este estilo —corto en los laterales y largo en la parte superior— permite versatilidad: desde un look formal con gel hasta un efecto desordenado para el día a día. En ciudades como Bogotá y Lima, barberías como Corte & Estilo reportan que siete de cada diez clientes menores de 35 años lo solicitan. Le sigue el fade con diseño, donde los degradados se combinan con líneas geométricas o iniciales, popular en centros urbanos como São Paulo y Buenos Aires.

Para quienes buscan elegancia atemporal, el corte clásico con raya al lado regresa con fuerza, especialmente entre profesionales. Un estudio del BID sobre hábitos de consumo en América Latina señala que este estilo creció un 22% en el último año, asociado a la influencia de figuras públicas como el presidente chileno Gabriel Boric o el actor mexicano Alfonso Herrera. En contraste, el mullet moderno —corto al frente y largo atrás— gana terreno en escenarios creativos, visto en músicos como Bad Bunny durante sus presentaciones en el Festival Estéreo Picnic de Colombia.

La clave en 2024 no es solo el corte, sino el mantenimiento. La Dra. María González, dermatóloga de la Universidad de Chile, advierte que el 60% de los hombres latinoamericanos descuidan la salud capilar por falta de rutinas básicas. Recomienda usar productos sin sulfatos y visitas cada cuatro semanas a la barbería para preservar la forma. Entre los emergentes, el buzz cut (corte al rape) y el long layers (capas largas) completan el top cinco, demostrando que la diversidad define el estilo masculino actual.

Los 3 elementos que están transformando los cortes masculinos este año*

El 2024 llega con una revolución silenciosa en las barberías de América Latina: los cortes masculinos dejan atrás la uniformidad para abrazar la personalización extrema. Desde las calles de Medellín hasta los barrios de Santiago de Chile, los estilos reflejan una mezcla audaz entre tradición y vanguardia. Un estudio de la Cámara Latinoamericana de la Belleza revela que el 68% de los hombres menores de 35 años en la región modifican su corte al menos tres veces al año, una cifra que duplica la de hace una década.

En ciudades como Buenos Aires y Ciudad de México, el fade texturizado —con degradados precisos y volumen en la parte superior— domina las preferencias. Barberos como los del colectivo Tijeras Urbanas (con sedes en Perú y Colombia) señalan que este estilo, combinado con líneas geométricas en las sienes, es el más solicitado por profesionales jóvenes. Mientras tanto, en Brasil, el corte «mullet moderno» (versión depurada del clásico de los 80) gana terreno, especialmente entre músicos y artistas visuales. La clave está en el equilibrio: largo en la nuca, pero con capas bien definidas que evitan el efecto «despeinado».

La influencia africana también marca tendencia. El afro tapper, popularizado por figuras como el futbolista uruguayo Darwin Núñez, celebra la textura natural del cabello rizado con cortes cortos en los lados y volumen controlado arriba. En contraste, el undercut asimétrico —con un lado más largo que otro— se consolida como opción para quienes buscan romper con la simetría tradicional. Según la estilista Valentina Rojas, con clientela en Panamá y Costa Rica, «los hombres ya no piden ‘el corte de siempre’, sino soluciones que reflejen su personalidad, incluso si eso implica mezclar técnicas de distintas culturas».

Para los más conservadores, el clásico recortado con detalles sigue vigente, pero con un giro: líneas sutiles rasuradas en la nuca o sienes, casi imperceptibles, que añaden sofisticación. En países como Chile y Ecuador, donde el cabello liso predomina, este estilo —inspirado en el business casual europeo— se adapta con éxito. La regla no escrita de 2024: ya no basta con un buen corte; la precisión en los acabados y el mantenimiento cada tres semanas son tan cruciales como el diseño inicial.

De clásico a moderno: los cortes que marcan la diferencia*

El 2024 llega con una revolución en los cortes masculinos, donde la precisión y la personalidad definen las tendencias. Según un informe de la Cámara Latinoamericana de la Industria de la Belleza (CLIB), el 68% de las barberías en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Santiago reportaron un aumento en la demanda de estilos que combinan lo clásico con toques modernos. El fade sigue reinando, pero ahora con variaciones audaces: desde el low taper fade —que degrada sutilmente las sienes— hasta el high skin fade, popularizado por futbolistas como Lionel Messi y jugadores de la Liga MX.

En el extremo minimalista, el buzz cut gana terreno, especialmente entre profesionales jóvenes en centros urbanos. Su versatilidad —requiere mantenimiento cada 3-4 semanas— lo convierte en favorito de ejecutivos en São Paulo y Lima. Mientras tanto, el textured crop domina en ambientes creativos: con volumen en la parte superior y laterales cortos, es el corte elegido por diseñadores en Buenos Aires y músicos en Medellín. La clave está en los detalles: «Un buen textured crop depende de la densidad del cabello y del uso de productos como arcillas o pomadas mate», explica el estilista chileno Javier Rojas, ganador del Premio Latinoamericano de Barbería 2023.

Para quienes buscan un guiño retro, el pompadour y el side part regresan con fuerza, pero adaptados. El primero ahora se lleva con menos altura y más naturalidad —como lo lucen actores de telenovelas brasileñas—, mientras que el segundo incorpora líneas definidas con navaja, un sello distintivo en barberías de Caracas y Montevideo. Otros tres estilos que marcarán el año son:

  • El curly fade: ideal para cabello rizado, con degradado en los laterales y volumen controlado en la parte superior.
  • El undercut asimétrico: con un lado más largo que otro, visto en desfiles de moda en Río de Janeiro.
  • El French crop: frente recta y flequillo corto, popular entre estudiantes universitarios en Bogotá y Santiago.

La recomendación de los expertos es clara: elegir un corte que se ajuste al tipo de rostro y al estilo de vida, sin olvidar que la tendencia más duradera sigue siendo la confianza.

Cómo elegir el mejor corte según tu tipo de rostro y textura*

El 2024 llega con propuestas audaces en cortes masculinos, donde la precisión y la adaptabilidad marcan la diferencia. Según datos del Instituto Latinoamericano de Estilismo y Belleza (ILEB), el 68% de los hombres en la región priorizan ahora cortes que realcen sus facciones y se ajusten a su textura capilar, dejando atrás los estilos genéricos. En ciudades como Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México, las barberías reportan un aumento del 40% en consultas por cortes personalizados, con preferencia por líneas definidas y degradados técnicos.

Entre los favoritos, el undercut texturizado lidera las preferencias, ideal para rostros ovalados o cuadrados. Este estilo —que combina laterales muy cortos con volumen superior— permite jugar con ondas naturales o rulos, algo clave en países con diversidad capilar como Brasil o República Dominicana. Para quienes buscan versatilidad, el crop circular (con flequillo corto y redondeado) gana terreno, especialmente entre profesionales jóvenes. La clave está en el mantenimiento: «Un corte bien ejecutado requiere ajustes cada 3 o 4 semanas para conservar la forma», advierte el maestro barbero Jorge Silva, ganador del Campeonato Latino de Barbería 2023.

Los rostros alargados encuentran en el fade con diseño (degradado con líneas geométricas) un aliado para equilibrar proporciones. En Perú y Argentina, este estilo se popularizó entre deportistas y artistas, usando motivos como rayos o formas tribales inspiradas en culturas originarias. Para texturas afros o muy rizadas, el afro taper —con laterales recortados y copete alto— destaca la densidad del cabello sin sacrificar estructura. Mientras, el clásico corte en bloque (como el de los años 50) resurge en Uruguay y Paraguay, ahora con acabados mate y menos brillo, adaptándose a cabellos finos o con entradas.

La tendencia también refleja un cambio cultural: el 52% de los hombres latinoamericanos entre 18 y 35 años considera el peinado parte de su identidad profesional, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Esto explica el auge de cortes híbridos, como el mullet moderno (corto al frente, largo atrás), visto en músicos de reggaetón o en las calles de Medellín. La regla de oro sigue siendo la misma: elegir un estilo que armonice con la forma del rostro, la densidad del cabello y —sobre todo— el tiempo disponible para el arreglo diario.

Errores que arruinan un buen corte (y cómo evitarlos)*

El 2024 llega con propuestas audaces en cortes masculinos, donde la precisión y la personalidad marcan la diferencia. Según el informe anual de la Asociación Latinoamericana de Estilistas Profesionales, el 68% de las barberías en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Santiago reportan mayor demanda de estilos que combinan texturas definidas con líneas limpias. No se trata solo de seguir modas, sino de adaptarlas al tipo de cabello y al ritmo de vida: un fade bien ejecutado o un undercut con volumen en la parte superior pueden transformar el look sin requerir mantenimiento diario excesivo.

Entre los cortes que dominarán la escena, destacan el French Crop —con su flequillo recto y laterales degradados—, ideal para rostros ovalados y cabellos gruesos, y el Textured Quiff, que aporta altura con un efecto despeinado controlado. En países con climas húmedos como Costa Rica o Panamá, los expertos recomiendan versiones más cortas de estos estilos para evitar el encrespamiento. También resurge el Buzz Cut en su versión skin fade, donde los laterales se afeitan casi al cero, un favorito en gimnasios de São Paulo y Buenos Aires por su practicidad. La clave está en los detalles: una línea de la nuca bien definida o una barba recortada en armonía con el corte elevan el resultado final.

Para quienes buscan algo más arriesgado, el Mullet moderno —con volumen en la coronilla y puntas filosas— gana terreno, especialmente entre jóvenes en Lima y Caracas. Según la estilista colombiana Valentina Rojas, «el error más común es descuidar la transición entre las secciones; un buen blending entre la parte corta y larga evita que el corte luzca desprolijo». Otra tendencia en alza es el Curly Taper, diseñado para realzar los rulos naturales sin perder estructura, algo esencial en regiones con alta población afrodescendiente, como el Caribe o el Pacífico colombiano. La regla de oro sigue siendo la misma: un corte impecable comienza con una consulta honesta sobre el tipo de cabello y el tiempo disponible para el styling.

Hacia dónde van las tendencias de cabello masculino en la región*

El 2024 llega con una revolución en los cortes masculinos, donde la versatilidad y el bajo mantenimiento marcan la pauta. Según datos del Instituto Latinoamericano de la Moda, el 68% de las barberías en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Santiago reportaron un aumento en la demanda de estilos híbridos, aquellos que combinan lo clásico con toques modernos. Entre los favoritos, el fade con textura en la parte superior —popularizado por futbolistas como Lionel Messi— sigue dominando, pero ahora con variantes más audaces: degradados que inician más alto en los laterales o diseños geométricos sutiles en la nuca, como los que lucen artistas urbanos en el Festival Estéreo Picnic de Colombia.

En el extremo opuesto, el corte largo con capas gana terreno, especialmente entre profesionales jóvenes. Barberos en Lima y Buenos Aires señalan que este estilo, antes asociado solo a músicos, ahora se adopta en oficinas con un enfoque más pulcro. La clave está en los detalles: puntas desfiladas que enmarcan el rostro o mechas naturales que rompen la monotonía. Para quienes buscan algo intermedio, el crop circular —con el flequillo recortado en forma de media luna— emerge como la opción ideal. Su ventaja: funciona tanto con cabello liso como rizado, un plus en una región donde la diversidad de texturas es la norma.

La tendencia skin fade no desaparece, pero evoluciona. En 2024, el enfoque está en los degradados asimétricos, donde un lado se afeita casi al cero mientras el otro conserva volumen. Este estilo, visto en pasarelas de São Paulo Fashion Week, refleja la influencia del streetwear en la moda masculina. Para los puristas, el clásico pompadour regresa con un giro: menos altura y más naturalidad, usando productos como arcillas en lugar de geles brillosos. Mientras tanto, en ciudades costeras como Cartagena o Viña del Mar, el corte surfero —largo en la parte superior y despejado en los laterales— sigue siendo el rey, adaptándose a climas cálidos sin sacrificar estilo.

Los expertos coinciden en que la personalización será el sello del año. «Los clientes ya no piden un corte, sino una identidad», explica el barbero chileno Jorge Valenzuela, ganador del Premio Latinoamericano de Barbería 2023. Esto se traduce en detalles como líneas rasuradas personalizadas o el uso de tintes temporales en mechas. Incluso el corte militar, antes reservado para lo práctico, ahora incorpora texturas en la parte superior. La regla de oro: menos reglas. Ya sea en una barbería de Palermo Soho o en un salón de Polanco, el mensaje es claro: el cabello masculino en 2024 celebra la individualidad, con opciones para cada personalidad y rutina.

El 2024 no perdona los cortes genéricos: la clave está en apostar por estilos que equilibren personalidad y versatilidad, desde el textured crop hasta el low fade con volumen. Estos diez diseños no son modas pasajeras, sino propuestas adaptables a rostros, texturas y ritmos de vida, desde la oficina hasta el gimnasio. El consejo es directo: lleva una foto de referencia a la barbería, pide asesoría sobre tu tipo de cabello y prioriza el mantenimiento cada tres semanas para conservar líneas nítidas. Con salones en ciudades como Ciudad de México, Bogotá y Buenos Aires ya especializados en estas tendencias, el cambio de look está a un corte de distancia — y este año, la precisión lo es todo.