El mercado global de peluquería masculina superó los 75 mil millones de dólares en 2023, con un crecimiento del 12% impulsado casi en su totalidad por la demanda de cortes de cabello hombre que combinan versatilidad y estilo. La cifra, publicada en el último informe de la Asociación Internacional de Barberos, refleja un cambio claro: los hombres ya no buscan solo practicidad, sino looks que proyecten personalidad en entornos tan distintos como una reunión de Zoom o una salida nocturna en Miami, Ciudad de México o Bogotá.

Esta evolución responde a una realidad palpable en las barberías de toda Latinoamérica y Estados Unidos, donde clientes de 20 a 50 años piden referencias que van desde el fade clásico hasta texturas modernas con degradados audaces. Lo curioso es que, mientras algunas tendencias resurgen con toques contemporáneos —como el mullet de los 80—, otras apuestan por líneas geométricas que desafían los cánones tradicionales. Quienes sigan estas pautas en 2024 no solo estarán al día, sino que podrán adaptar su imagen a las exigencias de un entorno donde lo profesional y lo casual se mezclan sin avisar.

La clave está en identificar qué cortes de cabello hombre trascienden las modas pasajeras para convertirse en apuestas seguras. Desde las calles de Buenos Aires hasta los salones de Los Ángeles, ya hay diez estilos que los expertos señalan como dominantes el próximo año, con técnicas que incluso permiten personalizarlos según el tipo de rostro o la densidad del cabello. El detalle que marca la diferencia ya no es solo el corte en sí, sino cómo se integra con la barba, las entradas o la textura natural.

El renacimiento de los cortes masculinos en la última década*

El resurgimiento de los cortes masculinos como expresión de estilo personal ha transformado la industria de la peluquería en la región. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el sector de servicios de belleza en Latinoamérica creció un 12% anual entre 2018 y 2023, con los cortes para hombre liderando la demanda. Este auge refleja una tendencia global, pero con adaptaciones locales que priorizan versatilidad y bajo mantenimiento, clave en climas tropicales y ritmos urbanos acelerados.

Para 2024, los expertos anticipan que el fade en sus variantes —desde el low fade hasta el taper fade— seguirá dominando en ciudades como Bogotá, Lima y Ciudad de México. La razón es práctica: este estilo permite transiciones suaves entre longitudes, ideal para quienes buscan un look profesional sin sacrificar modernidad. Otra apuesta segura es el corte texturizado, popularizado por figuras como Bad Bunny, que combina capas irregulares con volumen en la parte superior. En países con alta humedad, como Costa Rica o Panamá, esta técnica ayuda a controlar el cabello rizado o ondulado sin perder definición.

Los cortes inspirados en décadas pasadas también tendrán su momento. El mullet moderno —más refinado que su versión de los 80— gana adeptos en Argentina y Chile, especialmente entre jóvenes que mezclan nostalgia con toques contemporáneos. Mientras, el buzz cut (corte al rape) sigue siendo favorito en entornos corporativos de São Paulo o Santiago, donde la simplicidad se valora tanto como el estilo. Para quienes prefieren longitudes medias, el shaggy con flequillo desfilado ofrece un equilibrio entre informalidad y sofisticación, visto en pasarelas de moda como Casa de Moda en Medellín.

Un estudio de la Universidad de Buenos Aires destaca que el 68% de los hombres latinoamericanos entre 18 y 35 años elige su corte basado en tres factores: adaptabilidad a su tipo de rostro, facilidad de peinado y compatibilidad con su rutina. Esto explica por qué estilos como el undercut con diseño en las sienes —ya sea líneas geométricas o degradados— se mantienen en alza. La clave en 2024 será la personalización: desde incorporar mechas sutiles hasta jugar con asimetrías, siempre con un enfoque en lo natural.

De clásicos a audaces: los estilos que marcarán el 2024*

El 2024 llega con una revolución en los cortes masculinos que van desde el regreso de los clásicos hasta propuestas arriesgadas. Según datos de la Cámara Latinoamericana de la Industria de la Belleza (CLIB), el 68% de las barberías en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Santiago reportan mayor demanda de estilos que combinen versatilidad y bajo mantenimiento. Uno de los favoritos es el french crop, con su degradado alto y flequillo texturizado, ideal para rostros ovalados y que ya se ve en celebridades como el actor mexicano Tenoch Huerta.

Para quienes buscan un cambio radical, el mullet moderno —más corto en los lados y largo en la nuca— gana terreno en Brasil y Argentina, especialmente entre jóvenes de 18 a 30 años. La clave está en los cortes asimétricos y las capas desfiladas, como los que lucen jugadores de fútbol como Neymar Jr. en sus redes sociales. Mientras tanto, el buzz cut (corte al rape) sigue siendo la opción preferida por profesionales en Lima y Caracas, gracias a su practicidad en climas cálidos y su adaptación a cualquier tipo de cabello, desde liso hasta rizado.

En el extremo opuesto, los estilos largos con ondas naturales —como los que popularizó el cantante colombiano Maluma— requieren mayor cuidado pero dominan las búsquedas en plataformas como Google Trends. Los expertos recomiendan usar productos sin sulfatos para mantener la hidratación, especialmente en regiones con alta humedad. Para los más conservadores, el undercut texturizado y el side part (con raya al lado) siguen vigentes, aunque ahora con detalles personalizados: degradados más suaves o líneas geométricas en las sienes, un guiño al arte urbano que se ve desde San José hasta Montevideo.

Texturas, capas y degradados: qué define cada tendencia*

El 2024 llega con una revolución en los cortes masculinos, donde la precisión geométrica y el contraste de texturas marcan la pauta. En ciudades como Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México, las barberías reportan un aumento del 40% en solicitudes de estilos con fade alto y degradados asimétricos, según datos de la Asociación Latinoamericana de Estilistas (ALE). La tendencia ya no se limita a los centros urbanos: en ciudades medianas como Medellín o Córdoba, los salones adaptan estas técnicas con herramientas digitales para lograr líneas más limpias.

Entre los cortes que lideran el año, destacan tres enfoques. El textured crop —con volumen en la parte superior y laterales muy cortos— gana terreno por su versatilidad, ideal para climas cálidos como los de Centroamérica. El undercut con diseño incorpora ahora líneas curvas o patrones geométricos inspirados en el arte precolombino, algo que barberías en Lima y Quito popularizan con clientes jóvenes. Mientras tanto, el clásico pompadour regresa con un giro: menos altura y más definición en las capas, como lo demuestran los estilos de actores como Alfredo Castro o Diego Boneta.

La personalización es clave. «Los clientes ya no piden un corte, sino una identidad visual», explica Javier Rojas, maestro barbero con sede en Buenos Aires y formador de la Red Iberoamericana de Peluquería. Esto se traduce en combinaciones como el mullet moderno —más refinado que su versión ochentera— o el buzz cut texturizado, donde el largo uniforme se rompe con mechones estratégicos. Incluso en mercados conservadores como Paraguay o Bolivia, las nuevas generaciones adoptan estos estilos, aunque con adaptaciones menos llamativas.

Para quienes buscan opciones de bajo mantenimiento, el crew cut con degradado en «V» y el french crop con flequillo desfilado siguen siendo apuestas seguras. La diferencia en 2024 está en los detalles: las líneas de la nuca ya no son rectas, sino con curvas sutiles, y los taper fade ahora incluyen transiciones de color natural, sin tintes agresivos. Una tendencia que, según proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), impulsará el crecimiento del sector de peluquería masculina en un 12% durante el año.

Cómo elegir el corte según tu tipo de rostro y cabello*

El 2024 llega con propuestas audaces en cortes masculinos, donde la versatilidad y la adaptación al tipo de rostro marcan la diferencia. Según datos del Instituto Latinoamericano de Estética y Bienestar, el 68% de los hombres en la región priorizan ahora cortes que resalten sus facciones naturales, dejando atrás los estilos genéricos. En ciudades como Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México, las barberías reportan un aumento del 40% en solicitudes de cortes personalizados, con el fade alto y el texturizado como los más demandados.

Para rostros ovalados —el tipo más común en Latinoamérica, según estudios de la Organización Panamericana de la Salud—, el undercut con volumen superior sigue dominando, pero con un giro: ahora se combina con líneas definidas en las sienes, como lo popularizaron barberos en Lima y Buenos Aires. Quienes tienen rostros cuadrados encuentran en el crop circular (corte redondo con degradado) una opción que suaviza los ángulos, mientras que los rostros alargados se benefician del faux hawk con laterales muy cortos, un estilo que ganó terreno en festival como Lollapalooza Argentina.

La textura natural del cabello también define las tendencias. El cabello rizado o afro encuentra en el afro taper —con laterales recortados y volumen controlado— un equilibrio entre estilo y practicidad, especialmente en climas húmedos como los de Panamá o Cartagena. Para cabellos lisos, el slick back con onda lateral regresa con fuerza, pero ahora con productos menos grasosos, como ceras a base de agua que evitan el efecto «pegajoso» bajo el sol intenso. Los expertos, como el estilista brasileño Rafael Lopes (ganador del Latin Hair Awards 2023), recomiendan evitar cortes demasiado simétricos en cabellos gruesos, ya que pueden restar movimiento.

Tres cortes que cruzan fronteras este año:

  • El French crop con flequillo desfilado: Ideal para rostros redondos, popularizado por actores colombianos como Juan Pablo Urrego.
  • El mullet moderno: Versión corta y estructurada del clásico, visto en músicos como Bad Bunny y adaptado en barberías de Montevideo.
  • El buzz cut con diseño en la nuca: Minimalista pero con detalles geométricos, tendencia en gimnasios de São Paulo y Medellín.

Mantenimiento esencial: productos y rutinas para cada estilo*

El 2024 llega con una revolución en los cortes masculinos, donde la versatilidad y la expresión personal marcan la pauta. Según datos del Instituto Latinoamericano de Estética y Bienestar, el 68% de las barberías en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Santiago reportaron un aumento en la demanda de estilos que combinan clásico y moderno. Entre los favoritos, el undercut texturizado lidera la lista: mantiene volumen en la parte superior con un degradado pronunciado en los laterales, ideal para quienes buscan un look profesional pero audaz. En Perú y Argentina, barberos como los de La Naval (Lima) o Barbería Clásica (Buenos Aires) lo adaptan con líneas geométricas en la nuca, un toque que atrae a hombres entre 25 y 40 años.

Para los que prefieren baja mantenimiento sin sacrificar estilo, el crop circular —con el flequillo recortado en forma de media luna— gana terreno. Este corte, popularizado por futbolistas como James Rodríguez, funciona especialmente bien en climas cálidos de Centroamérica. Otra opción en auge es el fade con diseño, donde el degradado se combina con patrones discretos (líneas, puntos o incluso iniciales) raspados en la zona lateral. En Brasil, el Salón 18|24 de São Paulo registró un 30% más de clientes optando por este estilo en los últimos seis meses, según su reporte anual.

Los clásicos también se reinventan. El pompadour moderno —con volumen alto pero menos rígido que en los 50— es ideal para rostros ovalados y se ve desde oficinas en Panamá hasta bares de Medellín. Quienes buscan algo más relajado pueden probar el messy fringe, un flequillo despeinado que en Chile y Uruguay se lleva con mechas claras para un efecto sun-kissed. Para los atrevidos, el mullet contemporáneo (corto al frente, largo atrás) resurge con versiones más pulidas, como las que lucen artistas del reggaetón en Puerto Rico. La clave en 2024: cortes que reflejen personalidad, pero con un toque de sofisticación.

Hacia dónde va la barbería moderna en la región*

El 2024 llega con una revolución en los salones de barbería de la región. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el sector de la peluquería y el cuidado personal masculino en Latinoamérica creció un 12% en 2023, impulsado por una generación que prioriza el grooming como parte esencial de su imagen. Desde las barberías de Bogotá hasta los salones de Santiago, los cortes clásicos con toques modernos dominarán las preferencias, pero con un giro: texturas más definidas, degradados precisos y líneas geométricas que rompen con lo tradicional.

En ciudades como Ciudad de México y Buenos Aires, el fade con diseño —degradados que incorporan líneas o patrones en la nuca— se consolida como el favorito entre los menores de 30 años. Mientras tanto, en Lima y Medellín, el crop circular (corte corto con volumen en la parte superior) gana terreno por su versatilidad para rostros redondos o cuadrados. Para quienes buscan sofisticación, el undercut texturizado —con mechones despeinados y laterales muy cortos— sigue siendo la opción de los profesionales en São Paulo y Montevideo. La clave, según barberos consultados en la Feria Internacional de Belleza de Guatemala 2023, está en combinar técnicas de tijera y navaja para lograr transiciones limpias pero naturales.

No todo es innovación: los cortes inspirados en décadas pasadas resurgen con fuerza. El pompadour clásico, popularizado en los 50, vuelve con un acabado mate y menos volumen, ideal para eventos formales. En contraste, el mullet moderno —más corto en los lados y largo en la nuca, pero sin exageraciones— se observa en barberías de Caracas y Quito, especialmente entre músicos y artistas. Para los que prefieren bajo mantenimiento, el buzz cut con detalles en las sienes (como pequeñas líneas o hard part) ofrece un look limpio pero distintivo.

La tendencia también refleja un cambio cultural. Un estudio de la CEPAL sobre hábitos de consumo masculino en 2023 reveló que el 68% de los hombres entre 18 y 35 años en la región visita la barbería al menos una vez al mes, el doble que en 2018. Esto se traduce en demanda de cortes que equilibren estilo y practicidad. Ejemplo claro: el french crop, con flequillo recto y laterales cortos, que en países como Colombia y Perú se adapta a climas cálidos sin sacrificar elegancia. Mientras las redes sociales aceleran las modas, los expertos coinciden en que 2024 será el año de la personalización: menos reglas y más cortes diseñados para realzar los rasgos de cada cliente.

El 2024 consolida una verdad incómoda: el corte de cabello ya no es solo cuestión de estilo, sino de identidad. Desde el french crop con textura hasta el long mullet desfilado en pasarelas de São Paulo y Ciudad de México, estas tendencias demuestran que la versatilidad y el mantenimiento son tan cruciales como el diseño inicial. Quienes busquen actualizar su look deben priorizar dos factores: la adaptabilidad a su tipo de rostro y la consulta con barberos que dominen técnicas modernas, como el fade progresivo o el blowout con navaja. Con salones en Bogotá, Lima y Buenos Aires ya capacitando equipos en estos cortes, la región está lista para llevar el grooming masculino a otro nivel.