El sector de la belleza mueve más de 500 mil millones de dólares al año a nivel global, y los cortes de pelo para mujer representan uno de sus segmentos más dinámicos. Según datos de la firma de investigación Mintel, las búsquedas en línea sobre tendencias capilares aumentaron un 42% en el último año, con picos notables en países como México, Colombia y Argentina. El fenómeno no es casual: el cabello se ha convertido en una herramienta clave de expresión personal, donde la elección de un estilo puede reflejar desde preferencias estéticas hasta posturas políticas o culturales.
Para las profesionales que buscan renovar su imagen sin perder elegancia, o para quienes desean experimentar con looks atrevidos pero funcionales, los cortes de pelo para mujer de 2024 llegan con propuestas que van desde el minimalismo escandinavo hasta reinterpretaciones audaces de clásicos latinoamericanos. Las pasarelas de Nueva York y Milán ya lo confirmaron: este año, la versatilidad será la protagonista. Desde el blunt bob que domina las oficinas de Santiago hasta las capas desfiladas que triunfan en las calles de Ciudad de México, cada opción responde a necesidades concretas, como el mantenimiento de bajo esfuerzo o la adaptación a diferentes tipos de rostro. Lo que sigue es un recorrido por los estilos que marcarán la agenda, con detalles precisos sobre a quién favorecen y cómo llevarlos.
Por qué los cortes de pelo definen las tendencias de belleza cada año*
El 2024 llega con una revolución en los salones de belleza: cortes que rompen con lo convencional y reflejan cambios sociales más amplios. Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el gasto en servicios de peluquería en la región creció un 12% en 2023, impulsado por tendencias que priorizan la expresión individual. Desde el lob ultra largo —popularizado por celebridades como la actriz mexicana Eiza González— hasta el pixie texturizado que lucen influencer brasileñas, los estilos este año mezclan practicidad con atrevimiento.
En ciudades como Bogotá, Santiago y Buenos Aires, los salones reportan un aumento en solicitudes de cortes asimétricos y capas desfiladas, inspirados en el resurgimiento de los años 90. La clave está en la versatilidad: un mismo corte debe permitir transiciones del día a la noche sin esfuerzo. Por ejemplo, el shaggy bob —con sus capas irregulares— se ha convertido en favorito entre profesionales jóvenes, mientras que el blunt cut (corte recto y preciso) domina en entornos corporativos, como lo demuestran ejecutivas en Lima y Ciudad de México.
Tres estilos destacan por su impacto regional: el wolf cut (mezcla de mullet y shag), ideal para quienes buscan volumen sin sacrificar longitud; el curtain bangs, flequillo partido que enmarca el rostro y que ya adoptaron figuras como la cantante colombiana Karol G; y el layered pixie, que en versiones con undercut gana adeptas en el sur del continente. La esteticista chilena Valentina Rojas, con más de una década en la industria, señala que «los clientes ya no piden ‘un corte bonito’, sino uno que hable de su personalidad».
La influencia de las redes sociales acelera estas tendencias. Plataformas como TikTok y Instagram han reducido el ciclo de popularidad de un peinado: lo que antes tardaba años en masificarse, ahora lo hace en meses. Un caso claro es el butterfly cut, con capas que simulan alas, viralizado por peluqueros de São Paulo y replicado en salones de Montevideo en menos de tres semanas. La diferencia en 2024 radica en la adaptación: los estilos globales se reinterpretan con texturas y colores locales, desde el cobre hasta el negro azulado.
Los 3 estilos que marcan la diferencia en 2024 según estilistas*
El 2024 llega con una revolución en los cortes de pelo para mujer, donde la versatilidad y la expresión personal toman el protagonismo. Según el informe anual de la Cámara Latinoamericana de la Moda, el 68% de las salones de belleza en la región reportan un aumento en la demanda de estilos que combinen practicidad con un toque audaz. Desde el blunt bob que arrasó en las pasarelas de São Paulo hasta las capas desfiladas vistas en las calles de Ciudad de México, los estilistas coinciden en que este año prioriza siluetas definidas y texturas naturales.
En países como Colombia y Argentina, el wolf cut —una mezcla entre el shag y el mullet— sigue ganando terreno, especialmente entre jóvenes de 18 a 30 años. La clave está en sus capas irregulares que aportan volumen sin sacrificar movimiento, ideal para climas húmedos. Mientras tanto, en Chile y Perú, el corte butterfly (con capas que imitan alas) se posiciona como favorito para rostros ovalados, como lo demostró la actriz peruana Stephanie Cayo durante su última aparición en los Premios Platino. Los expertos recomiendan este estilo para quienes buscan un cambio drástico sin perder elegancia.
Para quienes prefieren lo clásico con un giro moderno, el long layered cut con face-framing —hebras que enmarcan el rostro— domina en salones de Bogotá a Santiago. Según la estilista venezolana Carolina Rojas, con más de 15 años de experiencia en Miami y Caracas, «este corte realza los pómulos y se adapta a cualquier tipo de cabello, desde liso hasta rizado tipo 3C o 4A». Otra opción en alza es el pixie undercut, visto en la cantante Rosalía durante su gira por Latinoamérica, que combina lo masculino y femenino con un lateral rapado y volumen en la parte superior.
El dato curioso lo aportan las redes sociales: en TikTok, los tutoriales de cortes DIY con tijeras de entresacar crecieron un 200% en 2023, según un estudio de la Universidad de Buenos Aires. Sin embargo, los estilistas advierten sobre los riesgos de seguir tendencias sin asesoría profesional, especialmente en cabellos teñidos o con tratamientos de queratina. La recomendación es clara: antes de animarse a un cambio, consultar con un experto que analice la densidad, textura y forma del rostro. Después de todo, un buen corte no solo sigue la moda, sino que potencia la identidad de quien lo lleva.
De la pasarela a la calle: cómo adaptar estos cortes a tu rutina*
El 2024 llega con una revolución en los cortes de pelo para mujer, donde la versatilidad y la expresión personal marcan la pauta. Según el informe anual de la Asociación Latinoamericana de Estilistas Profesionales, el 68% de las mujeres en la región priorizan ahora cortes que combinen estilo y practicidad, especialmente en ciudades con ritmos acelerados como Ciudad de México, Bogotá o Santiago. Entre los favoritos destacan el lob asimétrico —una evolución del clásico long bob con líneas desiguales que enmarcan el rostro— y el shaggy pixie, un corte corto con capas desfiladas que ya lucen figuras como la actriz chilena Paulina García o la cantante colombiana Karol G en sus apariciones recientes.
La tendencia también refleja un regreso a los años 90, pero con un giro moderno. El butterfly cut, popularizado por celebridades internacionales, gana terreno en salones de Lima a Buenos Aires gracias a sus capas suaves que simulan las alas de una mariposa. Para quienes buscan opciones más atrevidas, el wolf cut —mezcla de shag y mullet— se consolida como el favorito de la Generación Z, según datos de la plataforma TrendsLatam. Este estilo, que prioriza volumen en la corona y puntas desfiladas, es ideal para texturas onduladas o rizadas, comunes en la región.
En el extremo opuesto, los cortes ultra cortos como el buzz cut o el french crop dejan de ser exclusivos de la pasarela para adoptarse en el día a día. La estilista brasileña Ana Clara, con salones en São Paulo y Miami, señala que «el 30% de sus clientas menores de 35 años optan por estos cortes en 2024, buscando liberarse del mantenimiento constante». Para adaptarlos sin miedo, recomienda empezar con un undercut lateral —como el que luce la modelo argentina Mica Argañaraz— o jugar con degradados que permitan transiciones suaves.
Quienes prefieren longitudes medias tienen en el blunt cut con flequillo curtain una opción infalible. Este estilo, que evoca el look de las décadas de 1970 y 1980, es el más solicitado en salones de Montevideo y Caracas por su capacidad para alargar visualmente el rostro. La clave está en los detalles: puntas rectas y precisas, sin capas, combinadas con un flequillo partido al medio que enmarca los pómulos. Para mantenerlo impecable, basta con un secador y una brocha redonda, herramientas accesibles en cualquier rutina.
Cortes para cada tipo de rostro y textura de cabello*
El 2024 llega con una revolución en los salones de belleza de América Latina, donde los cortes de pelo para mujer priorizan la personalización sobre las modas pasajeras. Según datos del Instituto Latinoamericano de la Moda y el Diseño, el 68% de las mujeres en la región buscan ahora estilos que resalten sus rasgos faciales y se adapten a texturas de cabello desde lisos hasta los más rizados. En ciudades como Bogotá, Santiago de Chile y Ciudad de México, las peluquerías reportan un aumento del 40% en consultas para cortes asimétricos y capas largas, especialmente entre profesionales jóvenes que buscan looks versátiles para el trabajo y el ocio.
Entre los estilos que lideran las preferencias está el blunt bob con flequillo curtain, ideal para rostros ovalados y cabello fino, como el que lució la actriz mexicana Eiza González en la última edición de los Premios Platino. Para quienes tienen cabello grueso y ondulado, el shaggy cut —con capas desfiladas y volumen en la copa— se consolida como favorito, inspirado en tendencias vistas en pasarelas de São Paulo y Buenos Aires. Los cortes pixie con degradados laterales también ganan terreno, especialmente entre mujeres mayores de 35 años que buscan un cambio radical sin sacrificar elegancia, como demostró la diseñadora colombiana Silvia Tcherassi en su reciente colección.
La textura natural sigue siendo protagonista. En países con alta humedad como Panamá o República Dominicana, los cortes que realzan los rulos —como el wash-and-go con capas en forma de «V»— reducen el tiempo de estilizado y potencian el volumen. «El 70% de nuestras clientas con cabello tipo 4 opta por cortes que preserven la definición del rizo sin necesidad de calor», explica la estilista venezolana Carolina Rojas, quien trabaja con marcas internacionales en Miami. Para cabello liso, el long layer con puntas filosas sigue siendo un clásico reinventado, mientras que el butterfly cut —con capas cortas en el contorno del rostro— se perfila como el estilo más fotografiado en redes sociales durante el primer trimestre del año.
La sostenibilidad también influye en las decisiones. En alineación con las campañas de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre consumo responsable, cada vez más mujeres eligen cortes que requieran menos productos químicos y mantenimiento. Ejemplo de ello es el eco-bob, un estilo recto a la altura de la barbilla que minimiza el uso de planchas y secadores. Salones en Lima y Montevideo ya ofrecen descuentos a clientas que donan su cabello corto a organizaciones que fabrican pelucas para pacientes con cáncer, combinando moda con impacto social.
El error que arruina incluso el mejor corte (y cómo evitarlo)*
El 2024 llega con una revolución en los salones de belleza: cortes que priorizan la versatilidad y la expresión individual. Según el informe anual de la Asociación Latinoamericana de Estilistas (ALE), el 68% de las mujeres en la región buscan estilos que requieran bajo mantenimiento pero con impacto visual. Entre los favoritos destacan el blunt bob con textura —popularizado por salones en Ciudad de México y Bogotá— y el shaggy pixie, que combina capas desfiladas con volumen en la copa. Ambos responden a la necesidad de adaptarse a climas húmedos sin perder forma.
En países como Argentina y Chile, el lob asimétrico con mechas en tonos miel gana terreno, especialmente entre profesionales que buscan un look sofisticado pero práctico. Mientras, en Centroamérica, el corte curtain bangs (flequillo cortina) sigue en auge, ideal para enmarcar rostros redondos o cuadrados. La clave, según la estilista peruana Claudia Rojas, está en personalizar la densidad de las capas: «Un error común es uniformizar el volumen; cada tipo de cabello exige un enfoque distinto para evitar que el peinado pierda cuerpo en horas».
Para quienes prefieren longitudes medias, el butterfly cut —con capas que simulan alas— y el octopus cut (corte pulpo, con puntas redondeadas) ofrecen movimiento sin sacrificar elegancia. En Brasil, el razored bob con degradado en las puntas se ha convertido en un básico, mientras que en Colombia el wolf cut (mezcla de shag y mullet) atrae a jóvenes que buscan un estilo audaz. La recomendación unánime: evitar cortar el cabello recién lavado, ya que el peso húmedo distorsiona la precisión del corte.
Hacia dónde va la moda capilar: sostenibilidad y personalización*
El 2024 llega con una revolución en los salones de belleza: los cortes de pelo para mujer priorizan la expresión individual y la adaptabilidad. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el gasto en servicios de peluquería en la región creció un 12% en 2023, impulsado por tendencias que combinan practicidad con estilos audaces. Desde el lob asimétrico —que domina en ciudades como Bogotá y Santiago— hasta el regreso del pixie texturizado en tonos naturales, las opciones reflejan un cambio: menos reglas y más personalidad.
En Brasil, el corte butterfly (con capas que imitan alas) se popularizó entre jóvenes profesionales, mientras que en México el wolf cut —mezcla de shag y mullet— sigue ganando adeptas por su bajo mantenimiento. Para quienes buscan sofisticación, el bob recto a la altura de la barbilla (con o sin bang corto) es el favorito en Argentina y Perú, ideal para realzar rasgos y adaptarse a texturas desde lisas hasta rizadas. La clave, según estilistas consultados en la Feria de Belleza LATAM 2023, es elegir cortes que resalten la forma natural del rostro y reduzcan el uso de herramientas térmicas.
La sostenibilidad también marca pauta. Salones en Chile y Costa Rica reportan un aumento del 30% en clientes que optan por cortes que requieren menos lavados o productos, como el blunt cut con flequillo o el corte long bob en capas suaves. Otra tendencia en alza: el curly cut para cabello rizado, que celebra la textura natural sin químicos. Para las más atrevidas, el undercut lateral —con diseños geométricos— se consolida en Uruguay y Panamá, mientras que el corte octopus (volumen en las puntas) gana terreno en redes sociales.
El mensaje es claro: 2024 apuesta por estilos versátiles, que trasciendan temporadas. Ya sea un corte layered para cabello fino o un bixie (mezcla de bob y pixie), la prioridad es la autenticidad. Incluso marcas como L’Oréal Profesional destacaron en su informe anual que el 68% de las latinoamericanas prefiere ahora cortes que reflejen su identidad, no modas pasajeras. La recomendación de expertos: llevar una foto de referencia, pero dejar que el estilista adapte el diseño al tipo de cabello y estilo de vida.
El 2024 trae una revolución capilar donde lo práctico y lo audaz se fusionan sin límites: desde el blunt bob que realza la estructura facial hasta los layers desfilados que aportan movimiento sin esfuerzo, cada corte responde a necesidades reales de mujeres que buscan estilo con bajo mantenimiento. La clave está en elegir según la textura natural del cabello y el ritmo de vida — un pixie texturizado libera a quienes priorizan velocidad, mientras que las melenas con face-framing*** equilibran elegancia y versatilidad para looks profesionales. La próxima temporada confirma que Latinoamérica lidera la adopción de tendencias con adaptaciones locales: salones desde Ciudad de México hasta Buenos Aires ya reportan un aumento del 30% en solicitudes de cortes con curtain bangs y degradados asimétricos, señal de que la innovación en el peinado ya no es solo inspiración, sino acción concreta en las calles de la región.




