El Banco Central Europeo registró en mayo de 2024 un récord histórico: más de 12.000 millones de euros transferidos a América Latina en lo que va del año, un aumento del 22% respecto al mismo período de 2023. La cifra refleja no solo el crecimiento de las remesas y el comercio transfronterizo, sino también la necesidad urgente de entender las fluctuaciones cambiarias que afectan directamente el poder adquisitivo de millones.
Para un emprendedor en México que importa maquinaria alemana, un estudiante colombiano que paga su matrícula en España o una familia en Argentina que recibe apoyo económico desde Italia, la conversión de euros a pesos puede significar la diferencia entre un presupuesto ajustado y un gasto descontrolado. Las variaciones semanales en el tipo de cambio —incluso de centavos— se traducen en cientos o miles de pesos de más (o de menos) al momento de realizar transacciones. Y en 2024, con mercados volátiles y políticas monetarias en transición, esos pequeños márgenes adquieren mayor peso.
Aquí se desglosan las tasas reales actualizadas, los factores que mueven el cambio de euros a pesos esta semana y las herramientas más confiables para calcular conversiones sin sorpresas. Desde los bancos tradicionales hasta las fintech con comisiones reducidas, las opciones existen, pero elegir mal puede costar hasta un 8% del monto transferido, según datos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Por qué el tipo de cambio euro-peso afecta tu bolsillo*
El tipo de cambio entre el euro y el peso latinoamericano sigue marcando diferencias en los bolsillos de millones. En 2024, la conversión oscila entre los 11.500 y 12.300 pesos colombianos por euro, mientras que en México el euro supera los 19 pesos y en Argentina roza los 1.000 pesos en el mercado paralelo. Estas variaciones no solo impactan a quienes reciben remesas —que en 2023 superaron los 167.000 millones de dólares en la región, según el BID—, sino también a empresas que importan insumos desde Europa o a turistas que planean viajes.
Tomar como referencia el caso de Chile muestra cómo la fluctuación afecta decisiones cotidianas. Un pequeño negocio en Santiago que importa vinos franceses pagaba 950 pesos chilenos por euro en 2022; hoy desembolsa cerca de 1.050. Ese 10% adicional se traslada al precio final o reduce márgenes. En Perú, donde el euro cotiza alrededor de 4,2 soles, los estudiantes que pagan matrículas en universidades europeas ven cómo sus presupuestos se ajustan mes a mes. La CEPAL advierte que esta volatilidad profundiza la desigualdad en países con alta dependencia de divisas extranjeras.
Para quienes necesitan convertir euros a pesos, las opciones varían según el país. En mercados formales, como casas de cambio autorizadas o bancos centrales, las tasas suelen ser más estables pero con comisiones ocultas. Plataformas digitales como Wise o Remitly ofrecen tipos más competitivos, aunque con límites de transferencia. Una alternativa menos convencional —pero común en Venezuela o Cuba— son las mesas de cambio informales, donde el riesgo de estafa o variaciones bruscas es mayor. La recomendación de analistas es comparar al menos tres cotizaciones antes de operar y evitar transacciones en efectivo sin respaldo legal.
El contexto geopolítico añade presión. La guerra en Ucrania y las políticas monetarias del Banco Central Europeo han fortalecido al euro frente a monedas latinoamericanas. Mientras la inflación en la zona euro se modera (2,6% en mayo de 2024), países como Argentina o Haiti enfrentan índices superiores al 200%. Esta brecha hace que cada euro que llega a la región valga menos en términos reales, afectando especialmente a familias que dependen de remesas para cubrir gastos básicos.
Tasa de cambio oficial vs. mercado paralelo en 2024*
El tipo de cambio entre el euro y el peso latinoamericano en 2024 refleja una brecha creciente entre las tasas oficiales y las del mercado paralelo, un fenómeno que afecta desde pequeños comerciantes en Bogotá hasta importadores en Ciudad de México. Mientras el Banco Central Europeo mantiene una política monetaria restrictiva, los bancos centrales de la región —como el de Argentina, Colombia y Perú— enfrentan presiones inflacionarias que distorsionan el valor real de sus monedas. Según datos de CEPAL, la volatilidad cambiaria en América Latina superó en un 30% el promedio global durante el primer trimestre del año, con el peso argentino como el más golpeado: en el mercado oficial, 1 euro equivale a alrededor de 900 pesos, pero en el paralelo roza los 1.200.
La diferencia no es uniforme. En Chile, donde el Banco Central intervino con ventas de divisas en marzo, el euro cotiza cerca de los 1.050 pesos en ambos mercados, una estabilidad relativa que contrasta con la situación en Venezuela. Allí, el bolívar soberano pierde valor aceleradamente: un euro oscila entre 38 y 42 bolívares en la tasa oficial del BCV, pero en plataformas como AirTM o casas de cambio de Caracas supera los 48. Esta dualidad obliga a los venezolanos en el exterior a recurrir a transferencias en criptomonedas o a familiares para acceder a tasas más favorables.
Para quienes reciben remesas o realizan transacciones frecuentes, la estrategia varía según el país. En Perú, donde el sol mantiene cierta solidez, cambiar euros en bancos como BBVA o Interbank ofrece tasas cercanas a los 4,20 soles por euro, apenas un 2% por debajo del mercado informal. Sin embargo, en Argentina, la brecha supera el 40%, lo que lleva a muchos a operar con cuevas financieras o mediante Western Union, donde el «euro blue» —como se conoce coloquialmente— marca la pauta. La recomendación de analistas como los del BID es clara: comparar plataformas digitales como Wise o Remitly, que suelen ofrecer tipos de cambio más transparentes que los bancos tradicionales, especialmente en contextos de alta inflación.
3 plataformas confiables para convertir euros a pesos sin comisiones ocultas*
El tipo de cambio entre euros y pesos sigue siendo un tema crítico para los 2.3 millones de latinoamericanos que residen en España, según datos de 2023 del Instituto Nacional de Estadística español, así como para empresas que operan entre Europa y la región. En lo que va de 2024, la volatilidad del peso mexicano, argentino y colombiano frente al euro ha superado el 8% en algunos trimestres, lo que obliga a buscar plataformas que ofrezcan transparencia en las conversiones. Mientras el Banco Central Europeo mantiene su tasa de referencia en 4.5%, los bancos tradicionales en América Latina aplican márgenes de hasta 3% en operaciones de cambio, según un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Para evitar sorpresas, plataformas como Wise (antes TransferWise) muestran el tipo de cambio real del mercado —el mismo que usan los bancos entre sí— antes de confirmar la transacción. Por ejemplo, si un usuario en Bogotá necesita enviar 1,000 euros a un familiar, la herramienta desglosa en tiempo real cuántos pesos colombianos recibirá el destinatario, sin añadir comisiones ocultas en el proceso. Otra opción es Revolut, que permite convertir euros a pesos argentinos, chilenos o uruguayos con una tarifa fija mínima (0.5% los fines de semana) y ofrece una tarjeta física para retirar el efectivo en cajeros de la región sin cargos adicionales en la mayoría de los casos.
Quienes priorizan la velocidad pueden optar por Paysend, que completa transferencias de euros a cuentas en pesos (incluyendo Perú y República Dominicana) en menos de 30 minutos. La plataforma destaca por su integración con bancos locales como Bancolombia o BBVA México, lo que reduce intermediarios y costos. Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), el uso de fintech para remesas creció un 22% en 2023 en la región, impulsado precisamente por la necesidad de evitar las tasas abusivas de los métodos tradicionales. Eso sí: conviene verificar siempre el tipo de cambio en el momento exacto de la operación, ya que fluctuaciones de incluso 0.2% pueden significar diferencias de miles de pesos en montos grandes.
El momento ideal para cambiar divisas según los ciclos económicos*
El tipo de cambio entre el euro y los pesos latinoamericanos muestra variaciones significativas en 2024, influenciadas por políticas monetarias divergentes y flujos comerciales. Mientras el Banco Central Europeo mantiene tasas de interés en 4.5% para controlar la inflación, países como México, Colombia y Argentina ajustan sus estrategias: el peso mexicano se aprecia un 3.2% frente al euro en lo que va del año, según datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS), mientras la moneda argentina registra una depreciación acumulada del 18% en el mismo período.
Para quienes planean conversiones, el momento óptimo depende del contexto. Viajeros europeos que visitan Perú o Chile encuentran en mayo y junio tasas más favorables —el euro alcanza hasta 4,300 CLP y 4.10 PEN—, coincidiendo con la temporada baja turística y menor demanda de divisas. En cambio, importadores latinoamericanos de productos europeos (maquinaria española o vinos franceses) obtienen mejores condiciones entre septiembre y octubre, cuando la cosecha agrícola regional genera excedentes de dólares que fortalecen las monedas locales.
Un caso práctico lo ofrece el sector automotriz en Colombia: las ensambladoras que compran autopartes alemanas en euros redujeron costos un 8% al realizar transacciones en el primer trimestre de 2024, aprovechando un tipo de cambio de 4,050 COP/EUR. La recomendación de analistas como el economista Javier Rojas, del BID, es clara: «Monitorear los anuncios del BCE y los bancos centrales locales. Cuando Europa sube tasas, el euro se fortalece; cuando Latinoamérica ajusta las suyas, como hizo México en marzo, el peso gana terreno».
Herramientas como XE Currency o Oanda reflejan estas fluctuaciones en tiempo real, pero conviene comparar con las tasas que ofrecen casas de cambio autorizadas —en ciudades como Bogotá, Lima o Ciudad de México pueden variar hasta un 2% respecto al mercado interbancario—. Para montos superiores a 10,000 euros, algunas entidades financieras, como BBVA o Scotiabank, negocian tipos preferenciales si el cliente mantiene cuentas en ambas divisas.
Cómo evitar estafas al transferir euros a cuentas en pesos*
El tipo de cambio entre euros y pesos latinoamericanos sigue siendo un tema crítico en 2024, especialmente para quienes envían remesas o realizan transacciones internacionales. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), más de 40 millones de personas en la región dependen de transferencias desde Europa, donde las fluctuaciones en la tasa pueden significar diferencias de hasta un 15% en el monto recibido. En países como Colombia, México y Argentina, donde la inflación supera el 20% en algunos casos, cada centavo cuenta.
Tomar como referencia la tasa oficial del Banco Central no siempre es la mejor opción. Por ejemplo, en abril de 2024, mientras el tipo de cambio oficial en Argentina rondaba los 900 pesos por euro, en el mercado paralelo (o «blue») superaba los 1.200. Esta brecha obliga a comparar alternativas antes de realizar una transferencia. Plataformas como Wise o Remitly suelen ofrecer tasas más cercanas al mercado real que los bancos tradicionales, aunque con comisiones variables. En México, donde el peso se ha fortalecido frente al euro, usar servicios como TransferWise puede ahorrar hasta un 3% en comparación con entidades como BBVA o Santander.
Un error común es ignorar las comisiones ocultas. Muchos bancos aplican cargos por «cambio de divisa» que no aparecen en el tipo de cambio publicado. Según un informe de la CEPAL, estas comisiones pueden sumar entre 20 y 50 euros por transferencia en instituciones como Banco de Chile o Bancolombia. Para evitarlas, conviene verificar el costo total (tasa + comisión) en comparadores como Monito o FXCompared. Otra opción es recibir los fondos en euros y convertirlos localmente en casas de cambio autorizadas, donde las tasas suelen ser más competitivas que en aeropuertos o hoteles.
Quienes envían dinero con frecuencia —como los venezolanos en España que apoyan a familiares— pueden beneficiarse de cuentas multi-divisa. Servicios como Revolut o N26 permiten mantener saldos en euros y convertir a pesos solo cuando el tipo de cambio es favorable. En Perú, donde el sol ha tenido menos volatilidad, esta estrategia ha ayudado a familias a ahorrar hasta un 8% anual. La clave está en monitorear alertas de cambio en apps como XE Currency y actuar en momentos de estabilidad, no de pánico.
Hacia dónde va el euro en Latinoamérica: proyecciones para 2025*
La conversión de euros a pesos latinoamericanos muestra variaciones significativas en 2024, influenciadas por políticas monetarias locales y fluctuaciones en el mercado internacional. Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el tipo de cambio promedio del euro frente al peso mexicano se ubica en 18.70 MXN por EUR a mediados de año, mientras que en Argentina supera los 950 ARS en el mercado oficial, aunque con brechas notables en el paralelo. En Colombia, la cotización ronda los 4,200 COP, reflejando una depreciación del 8% frente al año anterior.
El comportamiento del euro en la región responde a factores como las tasas de interés del Banco Central Europeo y la demanda de divisas para importaciones. Por ejemplo, en Chile —donde el 20% de las compras externas provienen de la zona euro—, el tipo de cambio oscila entre 980 y 1,010 CLP por euro, según el Banco Central chileno. Esta volatilidad afecta especialmente a pymes que importan maquinaria o insumos, como los productores de vino en Mendoza (Argentina) o los exportadores de café en Perú, quienes deben ajustar precios con frecuencia.
Para quienes realizan transacciones, plataformas como Wise o los bancos locales ofrecen tasas más competitivas que las casas de cambio tradicionales. Una comparación rápida en julio de 2024 revela diferencias de hasta 3% entre el tipo de cambio bancario y el turístico en aeropuertos. La recomendación de analistas como el economista Javier Rojas, de la CEPAL, es monitorear las cotizaciones en horarios de mayor liquidez (entre 10:00 y 14:00 GMT-5) para obtener mejores precios, especialmente en operaciones superiores a 5,000 euros.
De cara a 2025, proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sugieren una leve apreciación del euro frente a monedas latinoamericanas, impulsada por una posible reducción de tasas en Europa. Sin embargo, riesgos como la inflación persistente en Argentina o la incertidumbre política en México podrían alterar este escenario. Para remesas —que en 2023 superaron los 14,000 millones de euros en la región—, el impacto será directo: un euro más fuerte beneficiaría a familias en República Dominicana o Ecuador, pero encarecería deudas en dólares para empresas en Panamá o Uruguay.
El tipo de cambio entre euros y pesos en 2024 no es solo un número: es un termómetro económico que impacta desde remesas familiares hasta inversiones empresariales en la región. Quienes operan con divisas deben priorizar plataformas reguladas como el Banco Central o casas de cambio autorizadas —evitar el mercado informal ahorra hasta un 8% en comisiones ocultas y riesgos legales. Con la volatilidad del peso frente al euro marcando récords este año, monitorear las tasas en tiempo real y diversificar las transacciones en momentos de estabilidad se vuelve una estrategia inteligente. América Latina avanza hacia una mayor integración financiera, y entender estos movimientos hoy define quién sale ganando mañana.




