El próximo eclipse solar del 29 de marzo de 2025 oscurecerá los cielos de América del Norte y Central en un espectáculo astronómico que no se repetirá con la misma intensidad en la región hasta 2044. Según datos de la NASA, más de 30 millones de personas en México, Estados Unidos y Canadá quedarán dentro de la franja de totalidad, donde la Luna cubrirá por completo el Sol durante poco más de cuatro minutos en algunas zonas. Sin embargo, la emoción por el fenómeno contrasta con una realidad preocupante: en 2017, durante el último gran eclipse visible en la región, los hospitales reportaron un aumento del 50% en consultas por lesiones oculares relacionadas con observaciones inadecuadas.
Para millones en Latinoamérica —donde el eclipse se verá de manera parcial—, el evento representa una oportunidad única para conectar con la ciencia desde el patio trasero o la ventana de la oficina. Pero la experiencia depende de una preparación sencilla pero crítica: desde identificar el horario exacto en cada ciudad hasta conseguir los lentes certificados que eviten daños permanentes en la retina. El eclipse solar del 29 de marzo de 2025 no solo será un momento para levantar la vista al cielo, sino también para entender por qué estos fenómenos, más allá de su belleza, siguen siendo clave para estudiar desde el clima espacial hasta la física fundamental. Lo que muchos no saben es que, con herramientas básicas y precauciones claras, cualquier persona puede observarlo sin riesgos.
Por qué un eclipse solar fascina a la ciencia y a la cultura*

El 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial cruzará los cielos de América del Sur, ofreciendo un espectáculo astronómico visible desde países como Argentina, Chile, Uruguay y el sur de Brasil. Según datos de la NASA, el fenómeno comenzará alrededor de las 13:30 (hora local) en Buenos Aires, alcanzando su punto máximo cerca de las 15:00, cuando la Luna cubrirá hasta un 40% del Sol en algunas zonas. En Santiago de Chile, el eclipse iniciará a las 13:45, mientras que en Montevideo se observará desde las 13:38.
La observación segura es clave para evitar daños oculares. Nunca debe mirarse el Sol directamente, ni siquiera con lentes de sol convencionales. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda usar filtros solares certificados (como los que cumplen la norma ISO 12312-2) o proyectar la imagen del eclipse mediante un telescopio con filtro adecuado. En ciudades como Córdoba (Argentina) y Porto Alegre (Brasil), planetarios locales ya organizan talleres para enseñar métodos de visualización indirecta, como el uso de cartulinas con agujeros.
Este evento no solo atrae a científicos, sino que también despierta interés cultural. En comunidades indígenas de la Patagonia, por ejemplo, el eclipse se vincula con mitos ancestrales sobre la relación entre el Sol y la Luna. Mientras tanto, universidades como la de Concepción (Chile) y la Nacional de La Plata (Argentina) preparan transmisiones en vivo para analizar su impacto en la ionosfera. La próxima oportunidad para ver un eclipse solar de magnitud similar en la región será en 2027, aunque con menor visibilidad.
Trayectoria y horarios exactos del eclipse en América Latina*
El sábado 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial oscurecerá los cielos de gran parte de América Latina, con visibilidad que variará según la ubicación geográfica. El fenómeno comenzará alrededor de las 11:30 a.m. (hora local) en la costa oeste de México y avanzará hacia el sureste, cruzando Centroamérica y el norte de Sudamérica hasta las 3:00 p.m. En ciudades como Ciudad de México, Bogotá y Quito, la Luna cubrirá entre el 30% y el 50% del Sol, mientras que en Santiago de Chile y Buenos Aires el oscurecimiento será menor, rondando el 20%. La Organización Meteorológica Mundial advierte que, aunque el evento no será total en la región, su observación requiere precauciones para evitar daños oculares.
Para ver el eclipse con seguridad, los especialistas recomiendan usar lentes con certificación ISO 12312-2 o proyectar la imagen del Sol mediante un método indirecto, como un cartón con un agujero pequeño. Según la Dra. María González, astrónoma de la Universidad Nacional Autónoma de México, «mirar directamente al Sol, incluso durante un eclipse parcial, puede causar quemaduras en la retina en segundos». En países como Perú y Colombia, donde el fenómeno coincidirá con horas de alta radiación, las autoridades educativas han anunciado campañas en escuelas para distribuir material informativo sobre protección visual.
El horario exacto del eclipse variará por ciudad: en Lima comenzará a las 12:45 p.m., en Caracas a la 1:10 p.m. y en La Paz a las 2:00 p.m. Quienes planeen documentar el evento deben evitar el uso de cámaras o telescopios sin filtros solares, ya que estos dispositivos concentran la luz y aumentan el riesgo. Plataformas como el Observatorio Europeo Austral transmitirán el fenómeno en vivo para quienes no puedan observarlo de manera presencial.
Las tres fases del eclipse que no te puedes perder*

El próximo 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial oscurecerá los cielos de gran parte de Sudamérica, Centroamérica y el sur de México. Según cálculos de la NASA, el fenómeno comenzará a las 11:33 (hora de Buenos Aires) en el extremo sur del continente, avanzará hacia el norte y alcanzará su punto máximo alrededor de las 13:15 en ciudades como Santiago de Chile, Montevideo y Asunción. En Ciudad de México y San José de Costa Rica, el eclipse será visible desde las 11:50, aunque con menor intensidad.
La seguridad visual sigue siendo la principal preocupación. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, puede causar daños permanentes en la retina. En 2019, durante el eclipse total en Chile y Argentina, hospitales locales reportaron un aumento del 30% en consultas por irritación ocular, según datos del Ministerio de Salud chileno. Para observarlo sin riesgos, se recomienda usar lentes con certificación ISO 12312-2 o proyectar la imagen del sol mediante un telescopio con filtro solar.
En países como Perú y Colombia, donde el eclipse será menos visible (apenas un 10-15% de oscurecimiento), algunas universidades ya preparan actividades educativas. La Universidad Nacional de Colombia, por ejemplo, instaló puntos de observación con telescopios en Bogotá y Medellín, mientras que en Lima, el Instituto Geofísico del Perú transmitirá el evento en vivo para evitar aglomeraciones. Quienes no cuenten con equipos especiales podrán seguirlo a través de plataformas como timeanddate.com, que ofrecerá una cobertura en tiempo real con imágenes de satélite.
El eclipse terminará su recorrido por la región cerca de las 15:00, cuando la sombra lunar abandone el Caribe. Aunque no será tan espectacular como el eclipse total de 2019, su amplia visibilidad en zonas urbanas —desde la Patagonia hasta el centro de México— lo convierte en una oportunidad única para estudiar patrones climáticos. Investigadores de la CEPAL analizarán cómo la reducción temporal de luz solar afecta la generación de energía fotovoltaica en países con alta dependencia de este recurso, como Chile y Uruguay.
Materiales seguros y falsos mitos para observar el fenómeno*

El 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial cruzará el cielo de América Latina, ofreciendo un espectáculo astronómico visible en países como México, Colombia, Ecuador y el sur de Brasil. Según datos de la NASA, el fenómeno comenzará alrededor de las 12:30 (hora local) en Ciudad de México, alcanzará su punto máximo cerca de las 13:50 y finalizará hacia las 15:10. En Bogotá, el eclipse iniciará a las 13:07, con su fase más intensa a las 14:24. Aunque la cobertura del sol variará —desde un 30% en Lima hasta un 50% en Quito—, la protección ocular adecuada sigue siendo esencial para evitar daños irreversibles en la retina.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse parcial, puede causar quemaduras en la retina en cuestión de segundos. Filtrar la luz con métodos caseros —como radiografías, vidrios ahumados o lentes de sol comunes— no ofrece seguridad. Los únicos materiales certificados son los filtros solares para eclipses con norma ISO 12312-2, disponibles en planetarios autorizados o tiendas especializadas. En Chile, por ejemplo, el Observatorio ALMA distribuirá lentes gratuitos en colaboraciones con municipalidades, mientras que en Argentina, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (CONICET) recomienda adquirirlos en instituciones astronómicas reconocidas.
Un mito persistente sugiere que observar el eclipse a través del reflejo en el agua o usando una cámara de teléfono es inofensivo. La Dra. Patricia Tissera, astrofísica de la Universidad de Concepción, aclara que «la luz ultravioleta e infrarroja daña igual, sin importar el medio. Incluso los visores de soldador —aunque reducen la intensidad— solo son seguros si tienen un filtro de sombra 14 o superior». Para quienes prefieran alternativas indirectas, proyectar la imagen del sol con un proyector estenopeico (un agujero en cartulina sobre una superficie blanca) permite apreciar el fenómeno sin riesgos. En Perú, el Instituto Geofísico organizará talleres para enseñar esta técnica en plazas públicas de Arequipa y Cusco.
Las autoridades recomiendan planificar la observación con anticipación: verificar el horario exacto según la ubicación —usando herramientas como el calculador de la NASA</a—, elegir un lugar despejado y llevar protección extra, como sombreros y bloqueador solar. En zonas urbanas con alta contaminación lumínica, como São Paulo o Santiago, el eclipse podría pasar desapercibido sin instrumentación adecuada. La clave está en combinar precaución con curiosidad: un evento que, aunque breve, conecta a la región bajo el mismo cielo.
Cómo fotografiar el eclipse sin dañar tus ojos ni la cámara*

El próximo 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial oscurecerá parcialmente el cielo sobre gran parte de América Latina, desde el sur de México hasta el Cono Sur. Según datos de la NASA, el fenómeno comenzará alrededor de las 12:30 (hora local) en Ciudad de México y alcanzará su punto máximo hacia las 14:00 en ciudades como Bogotá, Lima y Santiago de Chile. Aunque no será un eclipse total, la cobertura del sol superará el 50% en zonas de Argentina y Uruguay, lo que exige precauciones para observarlo sin riesgos.
Mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, puede causar daños permanentes en la retina. La Organización Panamericana de la Salud advierte que la exposición sin protección adecuada —incluso por segundos— genera quemaduras en los tejidos oculares, conocidas como retinopatía solar. Para observarlo con seguridad, se recomienda usar lentes con certificación ISO 12312-2 o filtros solares para telescopios. En países como Colombia y Perú, algunas universidades, como la Nacional de Bogotá y la Pontificia Universidad Católica del Perú, organizarán puntos de observación con equipos especializados para el público.
Quienes planeen fotografiar el evento deben tomar medidas similares. Las cámaras, al igual que los ojos, sufren daños si se apuntan directamente al sol sin un filtro solar adecuado. Un error común es usar el visor óptico de una DSLR, ya que concentra la luz y quema el sensor. La solución es emplear filtros de densidad neutra (ND) de al menos 16 stops o adaptar un filtro solar de mylar frente al lente. En redes sociales ya circulan tutoriales de astrónomos aficionados en Chile y Argentina que muestran cómo fabricar protectores caseros con materiales certificados, aunque siempre es preferible adquirir equipos profesionales.
El eclipse también será transmitido en vivo por plataformas como el canal de YouTube de la NASA en español y observatorios regionales, como el de Cerro Tololo en Chile. Para quienes no puedan acceder a lentes especiales, métodos indirectos —como proyectar la imagen del sol con un cartón perforado— ofrecen una alternativa segura. La clave está en nunca subestimar los riesgos: en 2019, durante el eclipse total en Argentina, hospitales de Mendoza y San Juan reportaron un aumento del 30% en consultas por irritación ocular en las horas siguientes al fenómeno.
Próximos eclipses en la región: calendario astronómico hasta 2030*

El 29 de marzo de 2025, un eclipse solar parcial oscurecerá los cielos de gran parte de América Latina, desde el sur de Chile y Argentina hasta el norte de México. Según datos de la NASA, este fenómeno comenzará a las 10:33 (hora de Ciudad de México) en el Pacífico mexicano y alcanzará su punto máximo alrededor de las 12:00 en ciudades como Santiago de Chile y Buenos Aires. La sombra lunar cubrirá hasta un 40% del sol en zonas como el centro de Argentina, mientras que en Lima y Bogotá el oscurecimiento será de aproximadamente 20%.
Para observar el eclipse con seguridad, los especialistas insisten en usar lentes con certificación ISO 12312-2, disponibles en planetarios y tiendas especializadas. La Dra. Valeria Rojas, astrónoma de la Universidad de Chile, advierte que «mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, puede causar daño permanente en la retina en menos de un minuto». En países como Perú y Colombia, donde el evento coincidirá con la hora del almuerzo, las autoridades educativas ya evalúan ajustar los horarios de recreo en escuelas para evitar riesgos.
Quienes no cuenten con lentes especiales podrán seguir el eclipse a través de transmisiones en vivo de observatorios como el de Tonantzintla (México) o el Cerro Tololo (Chile), que ofrecerán imágenes en tiempo real. Otra opción segura es utilizar métodos indirectos, como proyectar la imagen del sol con un cartón perforado sobre una superficie blanca. El fenómeno durará cerca de dos horas, con variaciones según la ubicación, y será el último eclipse solar visible en la región hasta agosto de 2026.
El eclipse solar del 29 de marzo de 2025 será uno de los fenómenos astronómicos más visibles en América Latina en años recientes, con una franja de oscuridad total que cruzará desde el sur de Chile hasta el norte de Brasil. Su observación segura exige preparación: mirar directamente al sol sin protección adecuada puede causar daños permanentes en la vista, incluso durante las fases parciales. La solución es sencilla y accesible — usar lentes con certificación ISO 12312-2 o proyectar la imagen del sol mediante métodos caseros validados por astrónomos, como el proyector estenopeico con materiales cotidianos. Con eventos como este ganando popularidad en la región, la divulgación científica responsable se convierte en una herramienta clave para disfrutar del espectáculo celeste sin riesgos.
