El salario mínimo en la Ciudad de México ha experimentado un aumento del 20% en los últimos tres años, reflejando tanto la inflación como los esfuerzos por mejorar la calidad de vida de los trabajadores. Para 2025, este indicador clave enfrenta ajustes que impactarán directamente a más de 3 millones de personas que dependen de este ingreso. En una metrópolis donde el costo de vida sigue en ascenso, entender las modificaciones al salario mínimo 2025 CDMX se vuelve esencial para planificar gastos y evaluar oportunidades laborales.
La capital mexicana no solo es el motor económico del país, sino también un referente para otras entidades federativas. Las decisiones tomadas aquí suelen influir en políticas nacionales, por lo que conocer los detalles del salario mínimo 2025 CDMX permite anticipar tendencias y tomar decisiones informadas. Desde trabajadores informales hasta empleados formales, todos deben estar al tanto de estos cambios para navegar mejor el complejo panorama económico actual.
Qué es el salario mínimo en la CDMX

El salario mínimo en la Ciudad de México para 2025 ha sido ajustado a 248.59 pesos mexicanos diarios, según la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI). Este incremento representa un aumento del 20% respecto al año anterior, buscando mitigar el impacto de la inflación en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación en México alcanzó un 7.8% en 2024, lo que ha erosionado significativamente el valor del salario mínimo. El ajuste de 2025 busca compensar esta pérdida, aunque expertos señalan que aún existe una brecha considerable entre el salario mínimo y el costo de vida en la capital.
La Dra. María González, especialista en economía laboral de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica que «el incremento es un paso importante, pero insuficiente para cubrir necesidades básicas como vivienda, alimentación y transporte». En la CDMX, por ejemplo, el costo promedio de un departamento pequeño ronda los 8,000 pesos mensuales, mientras que el salario mínimo anual apenas supera los 7,500 pesos.
Este ajuste se alinea con tendencias regionales, donde países como Argentina y Chile también han incrementado sus salarios mínimos para enfrentar la inflación. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda que el salario mínimo cubra al menos el 60% de la canasta básica familiar, un objetivo que aún está lejos de alcanzarse en muchos países de la región.
Factores que influyen en el aumento del salario mínimo

El salario mínimo en la Ciudad de México para 2025 se encuentra en el centro de debates económicos y sociales. A partir del 1 de enero de 2025, el salario mínimo general en la CDMX será de 248.50 pesos mexicanos por día, según lo establecido por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI). Este aumento representa un incremento del 20% respecto al año anterior, buscando mitigar el impacto de la inflación y mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Varios factores influyen en el aumento del salario mínimo. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la inflación en la región ha sido un desafío constante, con un promedio del 8.5% en 2024. En México, la inflación ha afectado significativamente el costo de vida, especialmente en productos básicos como alimentos y servicios públicos. El aumento del salario mínimo busca compensar esta pérdida de poder adquisitivo, permitiendo a los trabajadores cubrir sus necesidades básicas.
El impacto del salario mínimo no se limita a la CDMX. En países como Argentina y Colombia, también se han implementado ajustes similares para enfrentar la inflación y la pobreza. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un salario mínimo adecuado es crucial para reducir la desigualdad y promover el desarrollo económico sostenible. En la CDMX, este ajuste beneficia a más de 3.5 millones de trabajadores, mejorando su calidad de vida y estimulando la economía local.
El aumento del salario mínimo en la CDMX para 2025 refleja una tendencia regional hacia políticas más inclusivas. Aunque los desafíos económicos persisten, este ajuste representa un paso importante hacia una mayor equidad y bienestar social. Los trabajadores ahora pueden esperar un alivio financiero, mientras que las empresas se adaptan a los nuevos costos laborales. La esperanza es que estas medidas contribuyan a una economía más justa y próspera para todos.
Comparación del salario mínimo 2025 con años anteriores
El salario mínimo en la Ciudad de México para 2025 ha sido ajustado a 243.60 pesos mexicanos diarios, un incremento del 20% respecto al año anterior. Este aumento refleja la inflación acumulada y busca mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. Comparado con años anteriores, el incremento es notable: en 2022 el salario mínimo era de 172.87 pesos, mientras que en 2023 alcanzó los 207.44 pesos.
Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el salario mínimo en la región ha experimentado variaciones significativas. Países como Argentina y Colombia también han ajustado sus salarios mínimos, aunque con porcentajes diferentes. En Argentina, por ejemplo, el aumento fue del 25% en 2024, mientras que en Colombia fue del 12%. Estos ajustes responden a contextos económicos distintos, pero comparten el objetivo de proteger el ingreso de los trabajadores frente a la inflación.
El aumento en la CDMX es especialmente relevante para sectores como el comercio y los servicios, donde muchos trabajadores dependen del salario mínimo. Un empleado que gane el salario mínimo en la capital mexicana recibirá aproximadamente 7,308 pesos al mes, lo que representa un alivio en un contexto de altos costos de vida. Sin embargo, expertos señalan que este incremento aún no es suficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia en la ciudad.
Para ponerlo en perspectiva, un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indica que una canasta básica en la CDMX cuesta alrededor de 6,500 pesos mensuales. Aunque el nuevo salario mínimo supera este costo, la realidad es que muchos trabajadores enfrentan gastos adicionales, como transporte y educación. El gobierno ha implementado programas de apoyo complementarios, pero el debate sobre la suficiencia del salario mínimo continúa.
Cómo calcular tu salario mínimo mensual

El salario mínimo en la Ciudad de México para 2025 ha sido ajustado a 245.50 pesos mexicanos diarios, según la Comisión Nacional de Salarios Mínimos. Este incremento representa un aumento del 6.2% respecto al año anterior, reflejando la inflación y el costo de vida en la capital. Para calcular el salario mensual, se multiplica el monto diario por 30 días, resultando en 7,365 pesos mexicanos.
Este ajuste busca mitigar el impacto de la inflación en los hogares mexicanos, un fenómeno que no es exclusivo de México. Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la inflación en la región alcanzó un promedio del 8.7% en 2024, afectando el poder adquisitivo de millones de personas. En países como Argentina y Venezuela, los gobiernos han implementado medidas similares para proteger a los trabajadores.
Para calcular el salario mínimo mensual, se recomienda utilizar la siguiente fórmula: Salario Diario Integrado (SDI) multiplicado por 30. Por ejemplo, si un trabajador gana el salario mínimo diario de 245.50 pesos, su salario mensual será de 7,365 pesos. Es importante recordar que este monto puede variar según las prestaciones y bonos adicionales que ofrezca la empresa.
Según la Dra. María González, especialista en economía laboral de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), «el aumento del salario mínimo es un paso importante, pero insuficiente para cubrir las necesidades básicas en una ciudad con altos costos de vida como la CDMX». La experta recomienda que los trabajadores consideren otras fuentes de ingresos y capacitación para mejorar su situación económica.
Errores comunes al entender el salario mínimo

El salario mínimo en la Ciudad de México para 2025 ha generado expectativas y dudas entre trabajadores y empleadores. Este ajuste anual, que busca equilibrar la economía y el poder adquisitivo, es un tema crucial para millones de personas. Según datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI), el salario mínimo en la CDMX ha tenido un incremento promedio del 5% anual en los últimos cinco años, aunque esto no siempre se traduce en una mejora significativa en la calidad de vida.
Un error común al entender el salario mínimo es confundirlo con el salario justo o suficiente. El salario mínimo es la cantidad mínima que un empleador debe pagar por ley, pero no necesariamente cubre las necesidades básicas de una persona. Por ejemplo, en la CDMX, el salario mínimo en 2025 podría rondar los 250 pesos diarios, lo que equivale a aproximadamente 7,500 pesos mensuales. Sin embargo, según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en muchas regiones de América Latina, este monto apenas alcanza para cubrir el 40% de la canasta básica familiar.
Otro malentendido frecuente es creer que el salario mínimo es uniforme en todo el país. En realidad, varía según la zona geográfica. Mientras en la CDMX el salario mínimo es más alto debido al costo de vida, en otras regiones puede ser significativamente menor. Según la Dra. María González, especialista en economía laboral de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), «es fundamental que los trabajadores conozcan sus derechos y exijan un salario acorde a su región y condiciones laborales».
Para 2025, se espera que el gobierno de la CDMX implemente medidas adicionales para apoyar a los trabajadores de bajos ingresos, como subsidios y programas de capacitación. Sin embargo, los expertos advierten que estos esfuerzos deben ir acompañados de una política integral que incluya educación, salud y vivienda. La meta es lograr un equilibrio que beneficie tanto a los trabajadores como a la economía local.
El futuro del salario mínimo en México

El salario mínimo en la Ciudad de México podría experimentar un ajuste significativo en 2025, siguiendo la tendencia de incrementos graduales observados en los últimos años. Según datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI), el salario mínimo general en México ha aumentado un promedio del 20% anual desde 2019. Este incremento ha sido impulsado por la necesidad de combatir la inflación y mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente en zonas urbanas como la CDMX.
Para 2025, se espera que el salario mínimo en la capital mexicana supere los 300 pesos diarios, una cifra que representaría un aumento considerable frente a los 207.44 pesos diarios vigentes en 2023. Este ajuste no solo beneficiaría a los trabajadores formales, sino también a aquellos en la economía informal, que representan aproximadamente el 57% de la población ocupada en México, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Según la Dra. María González, especialista en economía laboral de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), «el incremento del salario mínimo en la CDMX es crucial para reducir la desigualdad y estimular el consumo interno». González destaca que un salario más alto puede impulsar sectores como el comercio y los servicios, generando un efecto multiplicador en la economía local. Sin embargo, advierte que este ajuste debe ir acompañado de medidas para controlar la inflación y evitar que los precios de bienes y servicios se disparen.
En otros países de la región, como Argentina y Colombia, también se han implementado aumentos en el salario mínimo para enfrentar la inflación y mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. En Argentina, por ejemplo, el salario mínimo aumentó un 20% en 2023, mientras que en Colombia el incremento fue del 12%. Estas medidas reflejan una tendencia regional hacia la protección del poder adquisitivo en medio de crisis económicas y altas tasas de inflación.
El salario mínimo en la CDMX para 2025 representa un aumento significativo que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores, aunque aún enfrenta desafíos para cubrir la canasta básica. Quienes dependen de este ingreso deben planificar su presupuesto con cuidado, aprovechando programas de apoyo y capacitación para mejorar sus ingresos a largo plazo. Mientras otras entidades federativas analizan ajustes similares, los ciudadanos deben estar atentos a las actualizaciones y exigir políticas que garanticen un salario digno en toda la región.





