Los aeropuertos de América Latina y Estados Unidos confiscaron más de 120.000 maletas de cabina solo en el primer semestre de 2023 por incumplir las normas de tamaño o contenido. La cifra, que supera en un 30% los registros del año anterior, refleja un problema recurrente: viajeros que pierden tiempo, dinero y hasta vuelos por no conocer las reglas actualizadas del equipaje de mano.

El desconcierto es comprensible. Mientras algunas aerolíneas flexibilizan sus políticas para competir por pasajeros, otras endurecen los controles ante el aumento de equipaje no declarado. Un error común —como llevar un líquido de 101 ml en lugar de 100 ml— puede salir caro: multas desde 50 hasta 300 dólares en aeropuertos como Miami, Ciudad de México o Bogotá. Y el problema no es solo económico: en temporada alta, la demora por revisar maletas fuera de norma genera colas de hasta dos horas en los filtros de seguridad.

Este año trae cambios clave. Desde ajustes en las dimensiones permitidas hasta nuevas restricciones para baterías externas o dispositivos electrónicos, las reglas del equipaje de mano varían según la aerolínea, el país de origen e incluso el tipo de billete. Lo que sí permanece constante es la necesidad de planificar con precisión: un detalle omitido puede convertir un viaje sin escalas en una pesadilla logística.

Por qué las aerolíneas son más estrictas con el equipaje de mano en 2024*

Los controles sobre el equipaje de mano se han endurecido en 2024, y no es casualidad. Aerolíneas como LATAM, Avianca y Aeroméxico aplican ahora multas de hasta 200 dólares a quienes excedan los límites, según datos de la Asociación de Transporte Aéreo de Latinoamérica y el Caribe (ALTA). El motivo principal: el 38% de los retrasos en vuelos regionales el año pasado se debió a discusiones por maletas en cabina, una cifra que casi duplica el promedio global.

Las reglas varían, pero hay patrones claros. En vuelos dentro de Sudamérica, el estándar más común es 55 x 35 x 25 cm (incluyendo ruedas y asas), con un peso máximo de 8 a 10 kg. Aerolíneas de bajo costo, como Viva Aerobús o Sky Airline, son más estrictas: permiten solo 45 x 35 x 20 cm en su tarifa básica. Un error frecuente es confundir las políticas: lo que Avianca acepta en un vuelo Bogotá-Lima puede no aplicarse en un trayecto con Copa Airlines hacia Panamá. La recomendación es verificar siempre las condiciones específicas del billete, no solo de la aerolínea.

El aumento de las sanciones ha llevado a cambios en los aeropuertos. En el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, por ejemplo, instalaron nuevas balanzas automáticas en los accesos a las salas de embarque, mientras que en el Jorge Chávez de Lima usan escáneres que miden las dimensiones al instante. Quienes viajen con equipaje cerca del límite deben considerar maletas flexibles: según pruebas de la Organización de Consumidores de Argentina (OCBA), algunos modelos se expanden hasta un 20% al llenarlos, superando sin darse cuenta los límites permitidos.

Para evitar sorpresas, tres precauciones básicas marcan la diferencia: usar una cinta métrica antes de salir de casa, distribuir el peso en bolsillos externos si la maleta está llena y llevar una bolsa plegable por si hay que reacomodar objetos en el último momento. En casos extremos, como el de un pasajero colombiano que en enero pagó 150 dólares extra por un bolso de 12 kg en un vuelo de Wingo, la aerolínea puede negarse incluso a embarcar el equipaje, obligando a despacharlo con cargos adicionales.

Tamaños permitidos y restricciones por aerolínea en Latinoamérica*

Las aerolíneas latinoamericanas endurecieron los controles sobre el equipaje de mano en 2024, y los pasajeros que no cumplan con las dimensiones o pesos establecidos enfrentan multas de hasta US$200 en aeropuertos como el de Ciudad de México, Bogotá o Santiago. Según datos de la Asociación Latinoamericana de Transporte Aéreo (ALTA), el 18% de los retrasos en vuelos regionales el año pasado se debieron a discusiones por maletas que excedían los límites, una cifra que crece en temporada alta.

Cada aerolínea tiene sus propias reglas, pero hay patrones comunes. LATAM, Aeroméxico y Avianca permiten una pieza de hasta 10 kg y dimensiones máximas de 55 x 35 x 25 cm (incluyendo ruedas y asas), mientras que ultra low cost como Viva Aerobus y Sky Airline reducen el peso a 8 kg y las medidas a 40 x 30 x 20 cm. En rutas internacionales, como las operadas por Copa Airlines, el límite suele ser más flexible: 12 kg y hasta 56 x 36 x 23 cm, pero con restricciones estrictas en líquidos (máximo 100 ml por envase). Los pasajeros que vuelen con escalas deben verificar las normas de todas las aerolíneas involucradas, ya que un equipaje aceptado en Perú podría ser rechazado en Argentina.

El error más frecuente —y costoso— es ignorar que las mochilas o bolsos adicionales cuentan como segunda pieza. En aeropuertos como el de Lima o São Paulo, los inspectores miden sistemáticamente el equipaje con calibradores metálicos antes de pasar al área de embarque. Quienes superen los límites tendrán que facturar la maleta con cargos extras o, en el peor de los casos, dejar atrás objetos para cumplir con el peso. Un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) advierte que el 60% de los viajeros en la región desconoce que los artículos comprados en el duty free también entran en el cálculo de peso si no son consumidos durante el vuelo.

Para evitar sorpresas, la recomendación es usar maletas con estructura rígida que no se deformen al llenarse y pesar el equipaje antes de salir de casa con una báscula portátil. Viajeros frecuentes en rutas como Buenos Aires-Miami o Panamá-Ciudad de Guatemala optan por maletas de 50 x 30 x 20 cm —un tamaño intermedio que cumple con casi todas las aerolíneas— y llevan una bolsa plegable por si necesitan redistribuir el contenido. Otra estrategia útil: descargar la app de la aerolínea, donde suelen aparecer alertas en tiempo real sobre cambios en las políticas, como los ajustes que Aerolíneas Argentinas implementó en enero para vuelos a Europa.

Peso máximo y objetos prohibidos que aún generan confusiones*

Los aeropuertos de Latinoamérica registraron un aumento del 12% en multas por equipaje de mano no conforme en 2023, según datos de la Asociación de Transporte Aéreo de Latinoamérica y el Caribe (ALTA). El problema no es solo el exceso de peso: muchos pasajeros desconocen que artículos cotidianos —como una botella de agua comprada antes del control o un power bank sin etiquetar— pueden generar retenciones o cargos de hasta US$200 en escalas internacionales.

Las reglas básicas son claras, pero varían entre aerolíneas. En vuelos dentro de la región, la mayoría —como LATAM, Aeroméxico o Avianca— permiten una pieza de hasta 10 kg y dimensiones máximas de 55 x 35 x 25 cm (incluyendo ruedas y asas). Sin embargo, en rutas a Estados Unidos o Europa, empresas como American Airlines o Iberia reducen el peso a 8 kg y exigen que el equipaje entre en los medidores metálicos de los mostradores. Un error común es asumir que las políticas de equipaje son iguales en conexiones: un pasajero que vuele de Santiago a Madrid con escala en Bogotá podría enfrentar problemas si su maleta cumple con los estándares de Avianca pero no con los de Iberia para el tramo transatlántico.

Entre los objetos que generan más confusiones están los líquidos —aún con la regla 3-1-1 (envases de 100 ml en una bolsa transparente de 1 litro), muchos olvidan que incluye cremas, perfumes o incluso la salsa de un sándwich comprado en el aeropuerto—. También destacan los dispositivos con baterías de litio: en Colombia y Perú, las autoridades aeroportuarias confiscan semanalmente cargadores portátiles sin certificación o con capacidad superior a 100 Wh. Para evitar sorpresas, la Comisión Latinoamericana de Aviación Civil (CLAC) recomienda verificar las normativas específicas del país de destino con al menos 72 horas de anticipación, especialmente en temporada alta.

Un consejo práctico para viajeros frecuentes es usar maletas con compartimentos externos para documentos y electrónicos, lo que agiliza los controles. En aeropuertos como el de Ciudad de México o São Paulo-Guarulhos, donde las filas para revisión pueden superar los 40 minutos, esta organización marca la diferencia. Otra estrategia es pesar el equipaje en casa con una báscula digital —inversión menor a US$15— y llevar una bolsa plegable por si hay que reacomodar artículos en el último momento.

Cómo medir y preparar tu maleta para pasar el control sin problemas*

Los aeropuertos de Latinoamérica endurecieron los controles de equipaje de mano en 2024 tras un aumento del 18% en incautaciones por maletas no regulamentarias, según datos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Desde Ciudad de México hasta Santiago de Chile, las aerolíneas aplican con mayor rigor las normas de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), que establecen un máximo de 56 x 36 x 23 cm (incluyendo ruedas y asas) para el equipaje de cabina en la mayoría de las rutas regionales. En vuelos a Estados Unidos o Europa, algunos operadores como LATAM o Avianca exigen dimensiones aún más estrictas: 55 x 35 x 25 cm, con un peso que no supere los 8 kg en clase económica.

El error más frecuente —y costoso— es confundir las políticas por aerolínea. Mientras Viva Aerobús en México permite una maleta de 10 kg sin cargo, Sky Airline en Perú cobra hasta USD 40 por exceso de tamaño en rutas internacionales. Para evitar sorpresas, la recomendación es verificar las normas específicas en el sitio web de la aerolínea antes de empacar. Un truco útil: usar la plantilla de medición que muchos aeropuertos, como el Jorge Chávez en Lima o el El Dorado en Bogotá, tienen en las zonas de check-in. También conviene llevar una cinta métrica plegable, ya que algunos agentes revisan al azar incluso maletas que parecen cumplir con las dimensiones.

Otros detalles que generan multas —de entre USD 20 y USD 100— incluyen líquidos en envases mayores a 100 ml (aunque estén sin abrir) o baterías externas sin etiquetar. En Argentina, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) reportó un aumento de decomisos de power banks no certificados en 2023, especialmente en vuelos a Brasil. Para evitar problemas, los líquidos deben ir en una bolsa transparente de máximo 1 litro (una por pasajero), y los dispositivos electrónicos con baterías de litio, como laptops o tablets, deben transportarse encendidos durante el control si el agente lo solicita. Quienes viajan con medicamentos líquidos deben llevar la receta médica impresa; de lo contrario, podrían enfrentarse a retenciones, como ocurrió con el 12% de los pasajeros en el aeropuerto de Ezeiza el año pasado.

Multas ocultas y cargos extra: qué hacer si te los cobran en el mostrador*

El equipaje de mano sigue siendo uno de los mayores dolores de cabeza para los viajeros en América Latina. Solo en 2023, la Asociación de Transporte Aéreo de Latinoamérica y el Caribe (ALTA) registró un aumento del 18% en reclamos por cobros adicionales en mostrador, muchos vinculados a maletas que excedían los límites permitidos. Las aerolíneas como LATAM, Avianca y Aeroméxico aplican reglas estrictas, pero los cambios frecuentes en las políticas —y la falta de claridad al comprarlos— dejan a los pasajeros expuestos a multas de hasta US$200.

En 2024, las dimensiones máximas para equipaje de mano en la mayoría de las aerolíneas regionales oscilan entre 55 x 35 x 25 cm (incluyendo ruedas y asas), con un peso que rara vez supera los 8 kg en vuelos económicos. Sin embargo, hay excepciones: Copa Airlines permite hasta 10 kg en algunas rutas, mientras que Sky Airline en Chile reduce el límite a 5 kg en promociones. El error más común es confiar en las medidas anunciadas sin verificar el peso exacto con una báscula antes de salir de casa. Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reveló que el 63% de los viajeros latinos no pesa su equipaje antes de llegar al aeropuerto, arriesgándose a pagos inesperados.

Para evitar sorpresas, la clave está en tres pasos: medir con una cinta métrica (no estimar a ojo), usar maletas con estructura rígida que no se deformen al llenarlas y revisar las políticas específicas de la aerolínea en su sitio web, no en terceros. En países como Perú o Colombia, donde el comercio informal de souvenirs es alto, muchos viajeros caen en la trampa de llevar bolsas adicionales «por si acaso». Estas suelen contar como un segundo equipaje, generando cargos de US$30 a US$80. Si el mostrador insiste en un cobro injusto, exija que le muestren el reglamento impreso o el artículo de la página oficial donde se detalla la sanción.

Un caso recurrente en aeropuertos como el de Ciudad de México o São Paulo es el de los líquidos no declarados. Aunque la norma internacional permite envases de hasta 100 ml en una bolsa transparente, algunas aerolíneas low-cost como Viva Aerobús o JetSMART aplican restricciones más severas. Llevar un perfume de 120 ml o una crema sin empaque original puede derivar en que el personal de seguridad retire el producto o, peor aún, obligue a facturar la maleta con un costo adicional. La recomendación es simple: si el envase no especifica los mililitros o supera el límite, déjelo en casa o guárdelo en la maleta documentada desde un inicio.

Tecnología y nuevas normas: hacia dónde van las reglas de equipaje en la región*

Las aerolíneas de Latinoamérica endurecen los controles sobre el equipaje de mano en 2024. Desde Aeroméxico hasta LATAM, las políticas se ajustan a estándares internacionales, pero con variaciones que confunden a los pasajeros. Un informe de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) revela que el 18% de los retrasos en aeropuertos de la región se deben a maletas que exceden las dimensiones permitidas, un problema que se agrava en rutas con alta demanda como Santiago-Bogotá o Ciudad de México-Lima.

El tamaño máximo aceptado oscila entre 55 x 35 x 25 cm en la mayoría de las aerolíneas, pero hay excepciones. Copa Airlines permite hasta 56 cm de largo en rutas a Centroamérica, mientras que Sky Airline en Chile reduce el peso máximo a 8 kg (frente a los 10 kg estándar). Los pasajeros que viajan con escalas deben verificar las normas de cada aerolínea: un equipaje válido para Avianca podría ser rechazado en un vuelo conectado con Gol Linhas Aéreas. Las multas por exceso rondan los US$50 en promedio, aunque en aeropuertos como el de Ezeiza (Argentina) o El Dorado (Colombia) pueden superar los US$80 en temporada alta.

Para evitar sorpresas, la recomendación es medir la maleta con ruedas y asas incluidas —un error común que lleva a rechazos en el mostrador—. Usar básculas portátiles (disponibles en farmacias o tiendas de viaje) y priorizar maletas con estructura rígida ayuda a aprovechar el espacio sin deformaciones. En rutas domésticas, como las operadas por Viva Aerobus en México o JetSMART en Perú, conviene llevar solo lo esencial: estas aerolíneas suelen ser más estrictas y cobran por cualquier centímetro extra. La clave está en revisar las políticas antes de empacar, no al llegar al aeropuerto.

Llevar el equipaje de mano correcto en 2024 evita multas de hasta 200 dólares y demoras innecesarias en aeropuertos latinoamericanos, donde las aerolíneas aplican normas cada vez más estrictas. El tamaño máximo de 55 x 40 x 20 cm y el peso de 8 a 10 kg no son sugerencias, sino requisitos que deciden si la maleta viaja en cabina o en bodega — con el costo adicional que eso implica. Antes de empacar, verifique las políticas exactas de su aerolínea en su sitio oficial y use una cinta métrica; una mochila con ruedas o un maletín rígido dentro de los límites ahorran problemas en el mostrador. Con el aumento de vuelos low cost en la región, dominar estas reglas ya no es opcional, sino la diferencia entre un viaje sin contratiempos y un gasto inesperado.