Más de 12 millones de trabajadores en América Latina podrían estar dejando dinero sobre la mesa sin saberlo. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cerca del 40% de los empleados con más de cinco años en una empresa no reclama beneficios laborales por desconocimiento o miedo a represalias. Entre esos derechos olvidados, la prima de antigüedad destaca como uno de los más valiosos —y menos comprendidos— en países como México, Colombia y Perú, donde su cálculo y pago varían según la legislación local.

El tema cobra especial relevancia en 2024, con ajustes inflacionarios que modifican los montos mínimos en varios países y una creciente rotación laboral postpandemia. Mientras algunos empleados cambian de trabajo buscando mejores salarios, otros acumulan años en la misma empresa sin saber que, al renunciar o ser despedidos, podrían recibir una compensación equivalente a semanas —o incluso meses— de sueldo. La prima de antigüedad no es un bono voluntario, sino un derecho establecido que depende de factores como el tiempo de servicio, el salario base y las leyes nacionales. Lo que pocos saben es que, en algunos casos, hasta el modo de renuncia puede definir si se cobra o no.

Calcularla con precisión evita perder miles de pesos, pero los errores son frecuentes: desde confundirla con la liquidación hasta ignorar que, en ciertos países, se paga aunque el trabajador renuncie voluntariamente. Las reglas cambiaron en 2023 para algunos sectores, y este año trae nuevas excepciones que pocos empleadores comunican con claridad.

Qué es la prima de antigüedad y por qué las empresas la pagan*

La prima de antigüedad es un beneficio laboral que muchas empresas en Latinoamérica otorgan a sus empleados como reconocimiento por los años de servicio. Aunque no es obligatoria en todos los países, en naciones como México, Costa Rica y República Dominicana está regulada por ley. Su objetivo es compensar la lealtad del trabajador y, en algunos casos, funciona como un ahorro forzoso que el empleador aporta mensualmente a un fondo.

El cálculo varía según la legislación local. En México, por ejemplo, la Ley Federal del Trabajo establece que equivale a 12 días de salario por cada año laborado, con un tope de dos veces el salario mínimo anual de la región. En cambio, en Costa Rica, el monto corresponde al 8.33% del salario mensual, depositado en una cuenta individual. Para un empleado con un sueldo de $1,200 en San José, esto significaría un ahorro de $100 mensuales que puede retirar al renunciar o ser despedido sin causa justificada.

El momento para cobrarla depende de las circunstancias. En la mayoría de los países donde existe, se liquida al finalizar la relación laboral, ya sea por renuncia voluntaria, despido injustificado o jubilación. Sin embargo, hay excepciones: en Panamá, según el Código de Trabajo, el trabajador puede solicitar un adelanto parcial después de cinco años en la misma empresa. También es común que, en casos de despidos masivos o cierres de empresas, los tribunales laborales exijan el pago inmediato de este beneficio, como ocurrió en 2023 con más de 3,000 trabajadores de la industria textil en Honduras, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Para evitar conflictos, los expertos recomiendan revisar el contrato laboral y las leyes locales. En países donde no es obligatoria, como Colombia o Perú, algunas empresas la incluyen como parte de sus políticas de retención de talento. La clave está en documentar los años trabajados, los salarios percibidos y, en caso de dudas, consultar con un abogado laboral o con el ministerio de trabajo correspondiente.

Los 3 requisitos legales para acceder a este beneficio en 2024*

La prima de antigüedad sigue siendo uno de los beneficios laborales más consultados en Latinoamérica, especialmente en países donde la legislación protege a los trabajadores con más de un año en la misma empresa. En México, por ejemplo, este pago equivale a 12 días de salario por cada año laborado, mientras que en Colombia se calcula como un mes de salario por cada década de servicio. La diferencia radica en cómo cada código laboral interpreta el concepto de «antigüedad» y qué plazos establece para su liquidación.

Para calcularla en 2024, se toma el salario diario integrado (incluyendo prestaciones como bonos o comisiones fijas) y se multiplica por los días que correspondan según la ley local. Un caso práctico: un empleado en Perú con 5 años de antigüedad y un sueldo mensual de S/3,500 soles tendría derecho a 15 días de salario (medio mes por cada trienio, según su normativa). La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que este beneficio busca compensar la lealtad del trabajador, aunque su aplicación varía incluso entre empresas de un mismo país dependiendo de los convenios colectivos.

El momento exacto para cobrarla depende del evento que active el pago. En la mayoría de los casos, se liquida al finalizar la relación laboral, ya sea por renuncia, despido o jubilación. Sin embargo, algunas legislaciones como la argentina permiten acceder a un porcentaje anual como parte de las vacaciones. Según datos de la CEPAL, el 68% de los trabajadores formales en la región desconoce si su contrato incluye este derecho, lo que genera conflictos al momento de la separación. Revisar el contrato o consultar con un abogado laboral es clave, especialmente en sectores con alta rotación como el comercio o la manufactura.

Fórmula exacta: cómo calcular tu prima según años trabajados*

La prima de antigüedad sigue siendo uno de los derechos laborales más consultados en Latinoamérica, especialmente en un contexto donde el 58% de los trabajadores de la región opera bajo contratos formales, según datos de la CEPAL. Este beneficio, que premia la permanencia en una empresa, varía según la legislación de cada país, pero su cálculo suele basarse en un principio común: los años de servicio continuos.

En México, por ejemplo, la Ley Federal del Trabajo establece que los empleados tienen derecho a recibir 12 días de salario por cada año laborado, con un tope de dos salarios mínimos anuales. Mientras tanto, en Colombia, la prima de servicios equivale a 15 días de salario por semestre trabajado, pagaderos en junio y diciembre. La diferencia radica en que, a diferencia del modelo mexicano, el colombiano no acumula un monto único por antigüedad, sino que se liquida periódicamente. Un caso práctico: un trabajador con 5 años en una empresa mexicana y un salario mensual de $15,000 MXN recibiría $7,500 MXN (12 días x 5 años), siempre que no supere el límite legal.

El momento exacto para cobrarla depende del país y de las condiciones del contrato. En Argentina, la antigüedad se liquida al finalizar la relación laboral, mientras que en Perú, las gratificaciones por años de servicio se abonan en julio y diciembre, similares a las utilidades. La recomendación de especialistas, como la abogada laboral chilena Claudia Rojas, es revisar el contrato y la legislación local: «Muchas empresas incluyen cláusulas que modifican los plazos o montos, pero siempre deben respetar el mínimo que establece la ley».

Para calcularla, se multiplican los años trabajados por los días de salario que corresponden según el país, y luego ese resultado por el salario diario. En casos de despido, algunos países, como Costa Rica, exigen pagar la prima proporcional a los meses trabajados en el año en curso. La clave está en documentar todo: desde el primer contrato hasta los recibos de pago, pues en disputas legales, como las que aumentaron un 20% en 2023 según el BID, la prueba escrita define el fallo.

Casos reales: cuándo se pierde el derecho y cómo reclamarlo*

La prima de antigüedad sigue siendo uno de los derechos laborales más consultados en Latinoamérica, especialmente en países donde la rotación laboral es alta. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cerca del 60% de los trabajadores en la región desconocen cómo calcular este beneficio o en qué condiciones pueden reclamarlo. En 2024, las reglas se mantienen con ajustes por inflación en varios países, pero el principio básico sigue igual: es un pago adicional que reconoce los años de servicio continuo en una empresa.

El cálculo varía según la legislación local. En México, por ejemplo, equivale a 12 días de salario por cada año trabajado, mientras que en Colombia corresponde a un mes de salario por cada década laborada. Para un empleado con 5 años en una empresa mexicana que gana $15,000 MXN mensuales, la prima sería: (15,000 ÷ 30) × 12 × 5 = $30,000 MXN. En cambio, en Argentina, este concepto no existe como tal, pero algunos convenios colectivos incluyen bonificaciones similares. La clave está en revisar el contrato y la ley laboral del país, ya que empresas multinacionales a veces aplican estándares distintos a los locales.

El derecho a cobrarla se activa al cumplir un año de antigüedad, pero hay excepciones. En Perú, la gratificación por antigüedad se paga en dos partes (julio y diciembre), independientemente del tiempo trabajado en el año. Sin embargo, si el empleado renuncia voluntariamente, algunos países como Chile exigen que haya laborado al menos 10 años para recibir el 100% del monto. Casos de despido injustificado, en cambio, suelen garantizar el pago íntegro. La CEPAL advierte que el 22% de los reclamos laborales en la región están relacionados con beneficios no pagados, donde la prima de antigüedad lidera las demandas.

Para reclamarla, el primer paso es solicitar por escrito un desglose de los años trabajados y el cálculo aplicado. Si la empresa se niega, se puede acudir a las inspecciones de trabajo o a los tribunales laborales, dependiendo del país. En Costa Rica, por ejemplo, el Ministerio de Trabajo tiene un plazo de 15 días para responder, mientras que en Ecuador el proceso puede demorar hasta 30 días. Documentar todo—desde contratos hasta recibos de pago—es esencial, ya que muchas empresas argumentan «errores administrativos» para evadir el pago.

Documentos clave que debes guardar para cobrar sin problemas*

La prima de antigüedad es un derecho laboral que muchos trabajadores en Latinoamérica desconocen o confunden con otras prestaciones. Este beneficio, regulado en países como México, Colombia y Argentina bajo distintas modalidades, equivale a un pago adicional por los años de servicio en una misma empresa. En 2024, su cálculo y condiciones de cobro varían según la legislación local, pero hay reglas comunes que aplican en la mayoría de los casos.

Para determinar el monto, se toma como base el salario diario integrado (incluyendo bonos y comisiones fijas) y se multiplica por los días que establece la ley por cada año trabajado. En México, por ejemplo, el artículo 162 de la Ley Federal del Trabajo señala que corresponde a 12 días de salario por cada año laborado, mientras que en Colombia, según el Código Sustantivo del Trabajo, el auxilio de cesantía —similar a la prima— equivale a un mes de salario por año. Un caso práctico: un empleado en Perú con cinco años de antigüedad y un sueldo mensual de 2,500 soles tendría derecho a aproximadamente 3,125 soles (15 días por año, según su normativa).

El momento exacto para cobrarla depende del país y la causa de terminación del contrato. En la mayoría de los casos, se liquida al finalizar la relación laboral, ya sea por renuncia, despido o jubilación. Sin embargo, en naciones como Chile, la indemnización por años de servicio se paga incluso en despidos por necesidades de la empresa, siempre que el trabajador cumpla al menos un año de antigüedad. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) recomienda a los empleados revisar sus contratos y los convenios colectivos, pues algunas empresas ofrecen primas superiores a las exigidas por ley como parte de sus beneficios.

Documentar cada período trabajado es clave para evitar disputas. Se deben guardar copias de contratos, recibos de nómina y cualquier modificación salarial. En casos de despidos injustificados, estos papeles sirven como prueba ante las juntas de conciliación o los tribunales laborales. Según datos de la CEPAL, el 30% de los conflictos laborales en la región en 2023 estuvieron relacionados con prestaciones no pagadas, muchas de ellas vinculadas a la antigüedad no reconocida.

Reformas laborales: qué cambios podrían llegar a este beneficio*

La prima de antigüedad sigue siendo uno de los beneficios laborales más valorados en Latinoamérica, aunque su aplicación varía según la legislación de cada país. En México, por ejemplo, equivale a 12 días de salario por cada año trabajado, mientras que en Colombia se calcula como un mes de salario por cada década laborada en la misma empresa. La diferencia radica en que algunos países la consideran un derecho irrenunciable, vinculado a la estabilidad laboral, y otros la regulan como un beneficio adicional negociable en contratos colectivos.

Calcularla es más sencillo de lo que parece. Tomando el caso de Argentina, donde la prima suele equivaler al 1% del salario mensual por cada año de servicio (con topes según convenios), un empleado con 5 años de antigüedad y un sueldo de $500.000 pesos recibiría $25.000 pesos anuales por este concepto. En Perú, en cambio, la indemnización por despido arbitrario incluye un componente similar: 15 remuneraciones diarias por cada año completo laborado, según el Decreto Legislativo 728. La clave está en revisar si el país aplica un sistema de prima periódica (pagada anualmente) o de indemnización acumulada (liquidada al finalizar la relación laboral).

El momento de cobro depende del marco legal. En Chile, la ley establece que este beneficio se paga al término del contrato, ya sea por renuncia, despido o jubilación, mientras que en Ecuador algunas empresas lo entregan en diciembre como parte de los beneficios anuales. Un informe de la CEPAL de 2023 destacó que el 68% de los trabajadores formales en la región desconoce si su país incluye este derecho en el Código Laboral o si depende de acuerdos privados. La recomendación es siempre solicitar un certificado de antigüedad a Recursos Humanos, donde consten los años trabajados y el método de cálculo aplicable.

Para evitar confusiones, conviene comparar el monto con el recibo de sueldo. Si un trabajador en Costa Rica nota que su prima no aparece reflejada —y su contrato supera el año—, puede exigirla mediante una reclamación ante el Ministerio de Trabajo, como ocurrió en 2022 con más de 3.000 casos resueltos a favor de los empleados, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En países donde no es obligatoria, como Uruguay, algunas empresas la ofrecen como incentivo para retener talento, especialmente en sectores con alta rotación, como el comercio o la logística.

La prima de antigüedad es un derecho laboral que premia la lealtad y el tiempo invertido en una empresa, pero su cálculo y cobro dependen de factores concretos: años de servicio, salario base y la legislación local. Ignorar estos detalles puede significar perder un beneficio que, en algunos países, equivale a hasta 90 días de salario por cada año trabajado. Los empleados deben revisar su contrato y la ley laboral de su país —en México, por ejemplo, el pago es obligatorio al cumplir 15 años, mientras que en Argentina varía por convenio colectivo—, y exigir un recibo detallado que respalde el monto. Con economías latinoamericanas donde el 40% de la fuerza laboral opera en informalidad, conocer y reclamar estos derechos no es solo un acto individual, sino un paso hacia sistemas laborales más transparentes.