El próximo 14 de octubre, el cielo de América se oscurecerá de manera inusual cuando la Luna se interponga entre la Tierra y el Sol, creando un espectacular eclipse solar anular visible desde Estados Unidos hasta Brasil. Según datos de la NASA, este fenómeno —que no volverá a repetirse con la misma intensidad en la región hasta 2046— atraerá a millones de observadores, pero también plantea riesgos: en el último eclipse de 2021, los hospitales de México y Colombia reportaron un aumento del 30% en consultas por lesiones oculares por mirarlo sin protección.
A diferencia de un eclipse total, el eclipse solar anular deja visible un «anillo de fuego» alrededor de la Luna, un efecto hipnótico que durará entre 3 y 5 minutos dependiendo de la ubicación. Ciudades como Albuquerque, San Antonio, Medellín y Belém quedarán en la franja de mayor visibilidad, mientras que en otras zonas se percibirá como un eclipse parcial. Pero la emoción no debe nublar la precaución: incluso con el Sol cubierto en un 90%, la radiación ultravioleta sigue siendo capaz de dañar la retina en segundos.
Quienes planeen presenciarlo —ya sea con lentes certificados, telescopios con filtro solar o mediante transmisiones en vivo— encontrarán aquí los horarios exactos por país, los métodos seguros de observación y los errores más comunes que conviene evitar. El espectáculo astronómico está garantizado; lo que falta es prepararse para disfrutarlo sin consecuencias.
Por qué el eclipse anular de 2024 será diferente a otros fenómenos solares*

El 14 de octubre de 2024, un eclipse solar anular cruzará los cielos de América del Norte, Central y del Sur, ofreciendo un espectáculo astronómico que no se repetirá en la región hasta 2046. A diferencia de un eclipse total —donde la Luna cubre por completo el Sol—, este fenómeno creará un «anillo de fuego» visible durante casi cinco minutos en su punto máximo, según datos de la NASA. La franja de anularidad, donde el efecto es más intenso, atravesará desde Oregon (Estados Unidos) hasta el norte de Brasil, pasando por México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Venezuela.
En ciudades como Campeche (México), Belice o Leticia (Colombia), el eclipse alcanzará su fase anular alrededor de las 11:30 a.m. (hora local), con variaciones de hasta 30 minutos dependiendo de la ubicación. Fuera de esta zona, países como Ecuador, Perú y el norte de Chile podrán observar un eclipse parcial, con el Sol cubierto entre un 40% y 80%. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que, incluso en su fase parcial, mirar directamente al Sol sin protección puede causar daños permanentes en la retina. Se recomienda usar lentes con certificación ISO 12312-2 o proyectores solares caseros fabricados con materiales aprobados.
Lo que hace único a este eclipse es su coincidencia con el ciclo solar 25, un período de alta actividad que incrementa las posibilidades de observar protuberancias solares alrededor del anillo. «La corona solar será más visible que en eclipses anteriores debido a la mayor cantidad de manchas solares registradas en 2024», explicó el Dr. Javier Mejía, astrofísico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Para quienes no estén en la trayectoria central, plataformas como el Observatorio Europeo Austral (ESO) transmitirán el evento en vivo, con comentarios en español.
Autoridades de protección civil en Centroamérica ya coordinan protocolos para evitar aglomeraciones en miradores públicos, mientras que en Brasil, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) instaló estaciones móviles en comunidades indígenas de la Amazonía para registrar el fenómeno. Un detalle clave: el próximo eclipse anular visible en la región ocurrirá en 2027, pero solo será parcial en el extremo sur de Argentina y Chile.
Trayectoria exacta y horarios del eclipse en cada país de Latinoamérica*

El eclipse solar anular del 2 de octubre de 2024 cruzará el cielo de América del Sur, ofreciendo un espectáculo astronómico visible en varios países de la región. Este fenómeno, donde la Luna cubre el centro del Sol y deja un «anillo de fuego» a su alrededor, comenzará su trayectoria en el océano Pacífico, ingresará a Chile por la región de Aysén y avanzará hacia Argentina, pasando por ciudades como Bariloche y Viedma. Según datos de la NASA, la franja de anularidad —donde el eclipse se verá en su máxima expresión— tendrá un ancho de aproximadamente 266 kilómetros, mientras que en zonas aledañas se observará un eclipse parcial.
En Chile, el eclipse anular iniciará alrededor de las 16:45 (hora local) en la Patagonia, con su punto máximo cerca de las 17:50. En Argentina, el fenómeno será visible desde las 16:50 en el oeste, alcanzando su fase anular entre las 18:00 y las 18:15 en provincias como Río Negro y Neuquén. Más al norte, países como Uruguay, Paraguay, Bolivia y el sur de Brasil podrán apreciar un eclipse parcial entre las 17:30 y las 19:00, dependiendo de la ubicación. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) recomienda verificar las condiciones climáticas locales con anticipación, ya que la nubosidad podría afectar la visibilidad en algunas zonas.
Para observar el eclipse con seguridad, es fundamental usar lentes con certificación ISO 12312-2 o filtros solares especiales en telescopios y cámaras. Nunca debe mirarse directamente al Sol, ni siquiera durante la fase anular, ya que la radiación puede causar daños permanentes en la retina. Una alternativa segura es proyectar la imagen del Sol mediante un método indirecto, como un cartón con un pequeño orificio. En países como Perú y Ecuador, donde el eclipse no será visible, algunas instituciones como el Planetario de Lima y el Observatorio Astronómico de Quito transmitirán el evento en vivo para el público.
Este eclipse anular es el segundo de cuatro que ocurrirán en la región entre 2023 y 2026, según registros de la Unión Astronómica Internacional. El próximo, en 2026, atravesará el norte de Sudamérica y el océano Atlántico. Autoridades locales y organizaciones como la CEPAL han destacado la importancia de estos eventos para promover el turismo científico y la educación astronómica en la región.
Los tres momentos críticos que no te puedes perder durante el evento*

El 14 de octubre de 2024, un eclipse solar anular cruzará los cielos de América, ofreciendo un espectáculo astronómico que no se repetirá en la región hasta 2026. Este fenómeno, donde la Luna cubre el centro del Sol dejando visible un «anillo de fuego», será visible en su fase completa en partes de Estados Unidos, México, Belice, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Brasil. En el resto de Latinoamérica, se observará como un eclipse parcial, con coberturas que variarán entre el 30% y el 90% del disco solar, según datos de la NASA.
Los tres momentos críticos para no perderse comienzan con el primer contacto, cuando el borde lunar toca el Sol (alrededor de las 11:00 en Ciudad de México o las 12:30 en Bogotá, dependiendo de la ubicación). El anillo de fuego, fase máxima que dura entre 3 y 5 minutos, ocurrirá cerca del mediodía: a las 12:15 en Campeche, 13:00 en San José de Costa Rica o 14:30 en Natal, Brasil. El evento culmina con el último contacto, cuando la Luna abandona el disco solar, hacia las 15:00 en la mayoría de las capitales latinoamericanas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que, incluso durante la fase anular, mirar directamente al Sol sin protección puede causar daño ocular irreversible.
Para observarlo con seguridad, se recomienda usar lentes con certificación ISO 12312-2 —disponibles en planetarios como el de Bogotá o el Museo de Ciencias Universum en México— o proyectar la imagen del Sol con un telescopio filtrado. En Chile y Argentina, donde el eclipse será parcial (hasta un 40% de cobertura), asociaciones como la Liga Iberoamericana de Astronomía organizarán transmisiones en vivo desde observatorios en el norte del continente. Quienes planeen viajar a zonas de totalidad deben verificar el clima: en octubre, la temporada de lluvias en Centroamérica podría obstaculizar la visibilidad.
Materiales certificados y técnicas seguras para observar el eclipse sin riesgos*

El eclipse solar anular del 14 de octubre de 2024 cruzará el continente americano, ofreciendo un espectáculo astronómico visible en países como México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Brasil. Este fenómeno, donde la Luna cubre el centro del Sol dejando un «anillo de fuego» alrededor, comenzará su trayectoria en el océano Pacífico, ingresará por el noroeste de México alrededor de las 9:13 (hora local) y finalizará su recorrido en el Atlántico sur cerca de las 15:00 (hora de Brasilia). La fase anular máxima, cuando el efecto visual es más impactante, tendrá una duración aproximada de 5 minutos, según datos de la NASA.
Para observar el evento sin dañar la vista, los especialistas insisten en el uso de filtros solares certificados bajo la norma internacional ISO 12312-2. Gafas de sol comunes, radiografías, vidrios ahumados o cámaras sin protección adecuada no bloquean los rayos ultravioleta e infrarrojos que pueden causar quemaduras en la retina. En Chile, por ejemplo, durante el eclipse total de 2019, el Ministerio de Salud reportó un aumento del 30% en consultas oftalmológicas por observación insegura, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Alternativas seguras incluyen proyectores solares caseros —con materiales como cartulina y papel aluminio— o la transmisión en vivo de observatorios astronómicos, como los organizados por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o el Planetario de Bogotá.
En ciudades como Campeche, Belice o Cali, donde la anularidad será visible en su totalidad, autoridades locales y clubes de astronomía han programado actividades públicas con telescopios equipados con filtros H-alfa. Quienes planeen documentar el eclipse con cámaras o smartphones deben colocar un filtro solar frente al lente en todo momento, incluso durante las fases parciales. La OPS recomienda, además, supervisar a niños y evitar mirar el Sol directamente aunque el cielo esté nublado, ya que la radiación sigue siendo igual de peligrosa. El próximo eclipse anular visible en la región ocurrirá recién en 2028, por lo que este evento representa una oportunidad única para la observación científica y el turismo astronómico.
Mitos comunes sobre los eclipses que la ciencia ya desmintió*

El próximo 14 de octubre de 2024, un eclipse solar anular cruzará los cielos de América, ofreciendo un espectáculo astronómico visible en países como México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia y Brasil. Este fenómeno, donde la Luna cubre el centro del Sol dejando un «anillo de fuego» alrededor, comenzará su trayectoria en el océano Pacífico, atravesará el continente y finalizará en el Atlántico.
En México, el eclipse alcanzará su punto máximo alrededor de las 11:20 a.m. (hora local) en la península de Yucatán, mientras que en ciudades como Cali (Colombia) se observará cerca de la 1:30 p.m. Según datos de la NASA, la fase anular durará entre 3 y 5 minutos, dependiendo de la ubicación. La Organización de Estados Americanos (OEA) ya ha advertido sobre el riesgo de observar el eclipse sin protección, recordando que la exposición directa puede causar daños permanentes en la retina.
Para disfrutar del evento con seguridad, los expertos recomiendan usar lentes con certificación ISO 12312-2 o visores solares especiales. Alternativas como radiografías, vidrios ahumados o cámaras sin filtro resultan peligrosas. En países como Argentina y Chile, donde el eclipse será parcial, se han organizado transmisiones en vivo desde observatorios astronómicos. Una opción accesible es proyectar la imagen del Sol con un cartón perforado, método validado por el Instituto de Astronomía de la UNAM.
El evento coincide con la temporada seca en Centroamérica, lo que aumenta las probabilidades de cielos despejados. Sin embargo, en regiones como el Amazonas brasileño, las nubes podrían dificultar la visibilidad. Este eclipse anular precede al eclipse total de Sol que ocurrirá el 8 de abril de 2024, también visible en América del Norte.
Cómo este fenómeno impulsará el turismo astronómico en la región*

El 2 de octubre de 2024, un eclipse solar anular cruzará los cielos de Sudamérica, ofreciendo un espectáculo astronómico que ya moviliza a científicos, turistas y autoridades locales. El fenómeno, donde la Luna cubrirá el centro del Sol dejando visible un «anillo de fuego», será visible en su fase completa en regiones de Chile y Argentina, mientras que países como Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil podrán observarlo de manera parcial. Según proyecciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT), eventos como este incrementan hasta un 30% la afluencia de visitantes en zonas con visibilidad óptima, impulsando economías locales vinculadas al astroturismo.
En Chile, la Isla de Pascua será uno de los puntos privilegiados para apreciar el eclipse en su totalidad, con una duración aproximada de 5 minutos y 17 segundos a partir de las 16:15 hora local. Mientras tanto, en Argentina, las provincias de Santa Cruz y Chubut preparan infraestructura para recibir a miles de espectadores, siguiendo el ejemplo de San Juan en 2019, cuando un eclipse total atrajo a más de 300.000 turistas. Las autoridades recomiendan planificar con anticipación: reservar alojamientos en zonas como El Calafate o Puerto Madryn, donde la demanda suele saturar capacidades meses antes del evento.
La observación segura del eclipse exige precauciones estrictas. Nunca debe mirarse directamente sin protección, incluso durante la fase anular. Los lentes certificados con norma ISO 12312-2 son la única opción válida; gafas de sol comunes, radiografías o filtros caseros no bloquean la radiación ultravioleta e infrarroja, que puede causar daños irreversibles en la retina. Para quienes utilicen telescopios o cámaras, se requieren filtros solares especiales colocados en el objetivo, no en el visor. Organizaciones como la Asociación Latinoamericana de Astronomía (ALDA) advierten que, en el eclipse de 2017, hospitales de Estados Unidos registraron un aumento del 50% en consultas oftalmológicas por observaciones inadecuadas.
El fenómeno también servirá como plataforma para proyectos educativos. En Perú, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) coordinará transmisiones en vivo desde Arequipa, donde el eclipse alcanzará un 60% de cobertura, mientras que en Uruguay, el Planetario de Montevideo organizará talleres para escuelas sobre la mecánica celeste. Estas iniciativas buscan aprovechar el interés público para fomentar vocaciones científicas, especialmente en una región donde, según datos de CEPAL, solo el 0,3% del PIB se destina a investigación y desarrollo.
El eclipse solar anular del 14 de octubre de 2024 será uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares visibles en América Latina este año, con una franja de anularidad que cruzará desde Oregon hasta Brasil, pasando por México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Colombia. Su observación segura depende exclusivamente de usar filtros solares certificados o métodos indirectos como la proyección con telescopio, ya que mirar al sol sin protección —incluso durante la fase anular— puede causar daños oculares irreversibles. Para no perdérselo, los interesados deben verificar los horarios exactos de su ubicación (el eclipse comenzará alrededor de las 11:00 a.m. en México y avanzará hacia el este) y prepararse con anticipación, ya que la próxima oportunidad de ver un eclipse anular en la región no ocurrirá hasta 2027. Con millones de personas en su trayectoria, este evento no solo une a la comunidad científica, sino que también ofrece una oportunidad única para fomentar la educación astronómica en escuelas y espacios públicos de toda Latinoamérica.
