El último informe de la Real Academia Española sobre usos lingüísticos en América Latina señala que las confusiones entre esta y está aparecen en más del 40% de los textos informales escritos por hispanohablantes, desde mensajes laborales hasta publicaciones en redes sociales. El error, aunque común, puede alterar el significado de una frase o restar credibilidad a un texto, especialmente en contextos profesionales donde la precisión es clave.
La diferencia entre ambas formas —una pronombre demostrativo y la otra verbo conjugado— parece sencilla en teoría, pero su mal uso persiste incluso entre quienes manejan el español como lengua materna. Desde un correo electrónico mal redactado que genera confusión en la oficina hasta un cartel público con errores gramaticales, los ejemplos abundan. Dominar esta o está no es cuestión de purismo lingüístico, sino de claridad: una palabra mal empleada puede cambiar por completo lo que se quiere comunicar.
El problema trasciende fronteras. En México, Colombia o Argentina, el error se repite con frecuencia similar, aunque con matices distintos según la región. Lo cierto es que, con cinco reglas básicas y algo de práctica, es posible evitarlo para siempre.
La diferencia fundamental entre "esta" y "está" en el español*

El error entre esta y está aparece incluso en documentos oficiales de América Latina. Un informe de la CEPAL de 2022 reveló que el 18% de los textos administrativos revisados en seis países presentaba confusiones entre homófonos, con este par entre los más frecuentes. La diferencia no es de estilo, sino de gramática básica: una distingue un sustantivo, la otra una acción.
Esta siempre acompaña a un sustantivo femenino —sea para señalar (Esta carpeta contiene los informes) o para introducir algo (Esta será la solución). Funciona como determinante, igual que este o ese, pero en femenino. En cambio, está es la tercera persona del verbo estar: indica estado (La reunión está confirmada) o ubicación (El paquete está en la oficina de Correos de Chile). La confusión suele surgir cuando el sustantivo femenino sigue a está, como en La factura está lista (correcto) frente a *La factura esta lista (incorrecto).
Para evitar el error, tres reglas prácticas ayudan. Primero, reemplazar mentalmente por este: si la frase tiene sentido (Este informe está completo), se usa esta; si no ( Este está completo), es está. Segundo, identificar si hay verbo: está siempre lo es, esta nunca. Tercero, en casos de duda con sustantivos femeninos, probar con uno masculino: El contrato está firmado (no esta) aclara la estructura. Un ejemplo regional: en los formularios de migración de Perú o Colombia, es común leer Esta visa permite… (determinante) versus La visa está vigente (verbo).
El contexto digital agrava el problema. Según un análisis de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el 60% de los errores ortográficos en redes sociales de instituciones públicas involucran homófonos, con esta/está entre los cinco más repetidos. La rapidez al escribir no justifica el descuido: herramientas como el corrector de la RAE o extensiones para navegadores detectan estos fallos al instante. La clave está en pausar un segundo para aplicar las reglas antes de publicar, especialmente en comunicaciones formales donde un error así puede restar credibilidad.
Tres reglas gramaticales que separan un uso del otro*

El error entre esta y está aparece hasta en el 12% de los textos formales en plataformas digitales de América Latina, según un informe de 2023 del Instituto Cervantes. La confusión no es casual: ambas suenan igual, pero su función gramatical las separa por completo. Mientras esta acompaña a un sustantivo para señalar cercanía —como en esta computadora o esta semana—, está es la forma conjugada del verbo estar y siempre indica acción o estado: Ella está en Bogotá, El informe está listo.
La regla más sencilla para distinguirlas pasa por reemplazar la palabra en duda. Si el sentido de la oración permite cambiar esta por aquella o esa, entonces es un determinante demostrativo: Esta (aquella) ley beneficia a las pymes. En cambio, si se puede sustituir por estuvo o estaba, se trata del verbo: El equipo está (estuvo) en reunión. Un caso frecuente en medios latinoamericanos es el titular Esta crisis afecta a la región (demostrativo) frente a La inflación está en su punto más alto (verbo).
Los errores se multiplican con los pronombres. Frases como Está es la solución —incorrecta— surgen al olvidar que está nunca introduce sustantivos. La forma correcta sería Esta es la solución, igual que en Esta (no está) es la documentación requerida. Para evitar el desliz, basta recordar que el verbo estar exige un sujeto claro: El paquete está en la oficina, no Está paquete en la oficina. Incluso en contextos informales, como un mensaje de WhatsApp —¿Dónde está la reunión? vs. Esta reunión es clave—, la diferencia marca la precisión del lenguaje.
Un truco útil para hispanohablantes es asociar está con movimiento o condición temporal. Ejemplos cotidianos lo demuestran: El metro está retrasado (acción), La app está en mantenimiento (estado). En cambio, esta siempre apunta a algo concreto y próximo, ya sea físico —esta calle, esta factura— o abstracto: esta oportunidad, esta generación. La Real Academia Española (RAE) insiste en que el contexto resuelve la duda, pero en casos de vacilación, optar por se encuentra (verbo) o esta aquí (demostrativo) ayuda a clarificar sin riesgo.
Ejemplos reales donde confunden "esta" con "está" (y cómo evitarlos)*

El error entre esta y está aparece hasta en los textos más formales. Un informe de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) reveló que el 38% de los correos electrónicos institucionales en América Latina contienen al menos un fallo de acentuación en estas palabras. El problema no es solo de estudiantes: desde informes del BID hasta publicaciones en redes sociales de gobiernos, la confusión persiste.
La regla básica es clara, pero la práctica la distorsiona. Esta (sin tilde) funciona como determinante o pronombre para señalar algo cercano: «Esta propuesta del Ministerio de Educación de Colombia será evaluada mañana». En cambio, está (con tilde) es la forma conjugada del verbo estar: «La economía de Argentina está en recuperación, según la CEPAL». El truco para diferenciarlas: si se puede reemplazar por estaba, lleva tilde. Si admite aquesta (en contextos donde se usa), no.
En contextos reales, el error salta en frases como «El presidente dijo que esta en desacuerdo» (incorrecto), cuando debería ser «está en desacuerdo». Otro caso frecuente: «Esta lloviendo en Santiago» (por «Está lloviendo»). Incluso medios de comunicación caen en la trampa. En 2023, un tuit oficial de la Presidencia de México escribió «El país esta listo para la cumbre» (sin tilde), error que corrigieron horas después. Para evitarlo, basta con leer la oración en voz alta: la tilde marca una pausa natural que el oído detecta.
Tres situaciones donde la duda es común: 1) Después de dos puntos («El informe indica lo siguiente: esta [❌]/está [✅] en revisión»), 2) en títulos o hashtags («#EstaNocheVs#EstáNoche»), y 3) con verbos en gerundio («Esta trabajando [❌]/Está trabajando [✅] en el proyecto»). Una herramienta útil: los correctores automáticos como LanguageTool o el de Google Docs, que marcan estos errores al instante. Si la tecnología los identifica, no hay excusa para que persistan en textos profesionales.
Trucos rápidos para recordar cuál escribir en tiempo real*

El error entre esta y está aparece incluso en correos formales, informes universitarios o publicaciones en redes sociales. Según un estudio de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) sobre competencias lingüísticas en 2023, el 38% de los hispanohablantes confunde estos términos al menos una vez por semana. La clave no está en memorizar reglas abstractas, sino en asociarlas con contextos concretos.
La diferencia es sencilla si se vincula a la función que cumple cada palabra. Esta (sin tilde) siempre acompaña a un sustantivo: esta reunión, esta factura, esta aplicación. Sirve para señalar algo cercano, como cuando un profesor en Bogotá dice «Usen esta guía para el examen» o un vendedor en Santiago ofrece «esta promoción por tiempo limitado». En cambio, está (con tilde) es el verbo estar en tercera persona: él está cansado, la tienda está cerrada. Un truco útil: si se puede reemplazar por se encuentra, lleva tilde.
Tres situaciones cotidianas donde el error salta a la vista: 1) en mensajes de WhatsApp como «La oficina esta abierta» (incorrecto), 2) en letreros de locales: «Esta prohibido fumar» (debería ser está), y 3) en titulares de noticias, donde la prisa juega en contra. Por ejemplo, un medio peruano publicó «El presidente esta en reunión» en 2022, confundiendo al público. Para evitarlo, basta preguntarse: ¿se refiere a este/esta (adjetivo) o a una acción (verbo)? La respuesta define la tilde.
En documentos oficiales, el error puede restar credibilidad. La CEPAL recomienda revisar estos detalles antes de enviar informes, especialmente en contextos multilaterales donde participan equipos de distintos países. Una técnica rápida: leer la oración en voz alta sustituyendo esta por aquesta (forma antigua). Si suena natural, no lleva tilde. Si no, es verbo y requiere acento. Así, «El informe esta listo» se convierte en «El informe aquesto listo» (incorrecto), lo que delata el fallo al instante.
Por qué los correctores automáticos no siempre detectan este error*

El error entre esta y está pasa desapercibido incluso para los correctores automáticos más avanzados. Según un informe de la Real Academia Española (RAE) sobre errores frecuentes en español, la confusión entre formas verbales y determinantes ocupa el tercer lugar en textos digitales de Hispanoamérica, superado solo por el uso incorrecto de hay/ahí/ay y la acentuación de monosílabos. El problema no es la tecnología, sino la ambigüedad que surge cuando ambas palabras suenan igual en contextos como Esta casa está en venta, donde su función gramatical cambia por completo.
La clave para distinguirlas radica en analizar su rol en la oración. Esta (sin tilde) funciona como determinante demostrativo y siempre acompaña a un sustantivo: Esta computadora es nueva (Chile), Esta ruta turística conecta Quito con Cuenca (Ecuador). En cambio, está (con tilde) es la tercera persona del singular del verbo estar y exige un complemento: El informe está listo (Colombia), La reunión está programada para las 15:00 (México). Un truco útil: si se puede reemplazar por se encuentra, la forma correcta es está.
Los hablantes suelen tropezar en construcciones con sujetos elididos o cuando el verbo aparece al final de la frase. Por ejemplo, en un correo electrónico de trabajo es común leer: Esta disponible el presupuesto*, donde lo adecuado sería Está disponible el presupuesto. Según la Dra. Laura Mendoza, lingüista de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, el error se acentúa en mensajes breves como los de WhatsApp o Twitter, donde el contexto visual ayuda menos a identificar la función de cada palabra. Para evitarlo, recomienda leer la oración en voz alta y preguntarse: ¿Estoy describiendo algo (esta) o indicando un estado (está)?.
En documentos formales —desde contratos hasta informes de la CEPAL—, la confusión puede alterar el significado. Imaginemos un titular como Esta región está en crisis: si se omite la tilde en está, el sentido cambia de «la región atraviesa una crisis» a «esta región (y no otra) en crisis». La diferencia es sutil, pero crítica en contextos legales o periodísticos. La solución no es memorizar reglas, sino practicar con ejemplos reales: revisar noticias de medios como El Comercio (Perú) o La Nación (Costa Rica) ayuda a internalizar los usos correctos.
Cómo dominar estos detalles para escribir con mayor precisión*

El error entre esta y está aparece hasta en los textos más formales, desde informes corporativos en Santiago hasta correos institucionales en Ciudad de México. No se trata de un simple detalle: un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reveló que el 38% de los errores ortográficos en documentos profesionales de América Latina corresponden a confusiones con acentos diacríticos, y este par encabeza la lista. La diferencia no es de pronunciación, sino de función gramatical.
Esta —sin tilde— es un determinante demostrativo que acompaña a un sustantivo o lo reemplaza. Apunta a algo cercano en distancia, tiempo o afecto: Esta propuesta que enviamos ayer (referencia a un documento concreto) o Esta es la solución (sustituyendo al sustantivo). En cambio, está —con tilde— es la tercera persona del singular del verbo estar, siempre vinculada a una acción, estado o ubicación: La reunión está confirmada, El informe está en revisión. La clave está en identificar si la palabra funciona como adjetivo (sin tilde) o como verbo (con tilde).
Para evitar el error, basta aplicar tres reglas prácticas. Primero, sustituir esta por aquella: si la frase mantiene sentido (Aquella propuesta es prioritaria), no lleva tilde. Segundo, convertir está a otro tiempo verbal: La reunión estuvo confirmada confirma que es verbo. Tercero, en casos de duda, reemplazar por se encuentra: El paquete se encuentra en aduana valida el uso de está. Un ejemplo regional claro: en los contratos del BID, frases como Esta cláusula es vinculante (determinante) conviven con La cláusula está en el artículo 5 (verbo), sin margen para confusiones.
El contexto digital agrava el problema. Según un análisis de la CEPAL sobre comunicación institucional en 2023, el 62% de los errores en redes sociales de organismos públicos latinos involucran acentos diacríticos, especialmente en plataformas como Twitter, donde la brevedad incentiva la omisión de tildes. La solución no es memorizar, sino desarrollar el hábito de preguntarse: ¿señala algo (esta) o describe una condición (está)? Con ese filtro, hasta los mensajes más urgentes —desde un tuit de la OEA hasta un memo interno— ganarán precisión.
Dominar el uso de esta y está no es cuestión de memorizar reglas abstractas, sino de reconocer su función precisa en el español: una distingue, la otra describe. El error más común —y el más evitable— nace de confundir posesión con ubicación o estado, algo que se corrige con práctica consciente y atención al contexto. La recomendación es directa: ante la duda, reemplazar mentalmente esta por este (si aplica) o verificar si está admite conjugación en otro tiempo (estaba, estuvo). Con el español como lengua materna de más de 460 millones en Latinoamérica, escribir con precisión no es perfeccionismo, es un acto de claridad que fortalece la comunicación en una región donde el idioma une y define.
