El Banco de Guatemala reportó en enero de 2024 un incremento del 12% en las transferencias desde México hacia Guatemala, un récord que supera los US$1.800 millones anuales. Detrás de ese flujo no solo hay remesas familiares, sino también un creciente interés por entender cómo cada quetzal se traduce en poder adquisitivo al cruzar la frontera. Para los más de 1,2 millones de guatemaltecos que residen en México —según datos del INM—, o para los empresarios que operan entre ambos países, la conversión de quetzales a pesos no es un simple cálculo: define presupuestos, inversiones e incluso la canasta básica que llega a miles de hogares.
La volatilidad del tipo de cambio en 2023, con picos que rozaron los 0,27 pesos por quetzal, dejó en evidencia lo crítico que resulta estar al día con las cotizaciones oficiales. Mientras el turismo entre Tapachula y Quetzaltenango repunta y las cadenas de suministro se fortalecen, una diferencia de centavos en la conversión de quetzales a pesos puede significar cientos de miles en ganancias o pérdidas para comercios transfronterizos. Las proyecciones del FMI para este año apuntan a una estabilidad relativa, pero con el dólar como variable clave, quienes dependen de esta moneda no pueden darse el lujo de usar tasas desactualizadas. Los datos más recientes, actualizados al minuto, marcan la diferencia entre una transacción rentable y un error costoso.
El quetzal guatemalteco y su relación con el peso mexicano

El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco y el peso mexicano registra variaciones moderadas en 2024, influenciado por factores como las políticas monetarias de ambos bancos centrales y el flujo comercial entre Centroamérica y México. Según datos del Banco de Guatemala al cierre de mayo, un quetzal equivale aproximadamente a 2.30 pesos mexicanos, aunque esta cifra oscila diariamente entre 2.27 y 2.33 en casas de cambio y plataformas digitales. La estabilidad relativa del quetzal —respaldada por remesas que superaron los 18,000 millones de dólares en 2023, según el Banco Interamericano de Desarrollo— contrasta con la ligera depreciación del peso mexicano frente al dólar, que indirectamente afecta esta paridad.
Para viajeros o empresarios que operan entre ambos países, la conversión resulta clave en sectores como el turismo y el comercio de productos agrícolas. Un ejemplo concreto: un exportador guatemalteco de café que recibe pagos en quetzales al vender a México debe monitorear el tipo de cambio para fijar precios competitivos. Plataformas como XE o OANDA muestran que, en lo que va del año, el quetzal ha ganado un 1.2% frente al peso, tendencia que beneficia a importadores mexicanos de textiles o cardamomo guatemaltecos. Sin embargo, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) advierte que fluctuaciones bruscas podrían impactar a las pymes centroamericanas con deudas en moneda extranjera.
Quienes necesiten realizar transacciones pueden comparar tasas en bancos como Banrural (Guatemala) o BBVA México, donde el tipo de cambio suele ser menos volátil que en mercados informales. También es útil considerar herramientas como transferencias mediante fintech como Wise o Airtm, que ofrecen tipos cercanos al interbancario. Para conversiones rápidas, una regla práctica en 2024: multiplicar los quetzales por 2.3 da una aproximación en pesos, aunque siempre conviene verificar el dato oficial del día.
Tasa de cambio actualizada: de GTQ a MXN en tiempo real

El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco (GTQ) y el peso mexicano (MXN) registra una tendencia estable en lo que va de 2024, aunque con ligeras fluctuaciones vinculadas a factores económicos regionales. Según datos del Banco de Guatemala, durante el primer trimestre del año, la cotización promedio se mantuvo en torno a 1 GTQ = 0.26 MXN, con variaciones diarias que no superan el 1.5%. Esta estabilidad contrasta con la volatilidad observada en 2023, cuando la depreciación del peso mexicano frente al dólar impactó indirectamente las conversiones con monedas centroamericanas.
Para viajeros y comerciantes que operan entre Guatemala y México, la conversión actual representa un escenario favorable. Un ejemplo concreto: un turista guatemalteco que visite Cancún con un presupuesto de 5,000 GTQ recibiría aproximadamente 1,300 MXN, cantidad suficiente para cubrir tres noches en alojamiento de gama media o alrededor de 15 comidas en restaurantes locales, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Turismo de México. En el ámbito comercial, los exportadores de café guatemalteco —cuya producción alcanzó las 345,000 toneladas en 2023, según la Organización Internacional del Café— encuentran en este tipo de cambio un margen competitivo para negociar con distribuidores mexicanos.
Los analistas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señalan que la relación GTQ-MXN sigue influenciada por tres variables clave: el flujo de remesas desde Estados Unidos (que en 2023 superaron los 18,000 millones de dólares para Guatemala, según el Banco Mundial), la política monetaria del Banco de México y la demanda de productos básicos en la región. Mientras el peso mexicano se fortalece frente al dólar, el quetzal mantiene una paridad controlada, respaldada por reservas internacionales que superan los 17,000 millones de dólares. Quienes realicen transferencias o transacciones entre ambas monedas deben considerar plataformas digitales como Wise o Remitly, donde las comisiones oscilan entre 0.5% y 2%, frente al 3% o más en casas de cambio tradicionales.
Tres factores que mueven el tipo de cambio entre ambas monedas

El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco y el peso mexicano ha mostrado fluctuaciones notables en 2024, influenciado por dinámicas económicas regionales y decisiones de política monetaria. Según datos del Banco de Guatemala, la cotización promedio en lo que va del año ronda los 3.85 pesos mexicanos por cada quetzal, aunque con variaciones diarias que pueden superar el 2% en mercados volátiles. Esta relación refleja no solo la fortaleza relativa de ambas economías, sino también factores externos como el precio de las materias primas —clave para Centroamérica— y el flujo de remesas desde Estados Unidos hacia México y Guatemala.
Tres elementos explican los movimientos recientes. Primero, la política del Banco de México: su decisión de mantener tasas de interés altas para contener la inflación ha fortalecido el peso frente a monedas de la región. Segundo, la demanda estacional de divisas en Guatemala, que suele aumentar en épocas de cosecha de café —principal producto de exportación— y durante la temporada de remesas en diciembre. Tercero, la incertidumbre global, donde eventos como ajustes en la tasa de la Reserva Federal de EE.UU. generan efectos en cadena. Un ejemplo concreto: en enero de 2024, tras un anuncio de la Fed, el quetzal se depreció un 1.5% frente al peso en solo 48 horas.
Para quienes realizan transacciones frecuentes entre ambas monedas —como comerciantes de la frontera sur de México o familias con miembros en ambos países—, el tipo de cambio actual representa un desafío. Mientras que en 2023 un quetzal equivalía a 3.70 pesos en promedio, hoy la diferencia puede significar ganancias o pérdidas significativas en operaciones de miles de dólares. Plataformas como XE.com o OANDA recomiendan monitorear las cotizaciones en horarios de mayor liquidez (entre 9:00 y 12:00 hora centroamericana), cuando los spreads entre compra y venta suelen ser más ajustados. La volatilidad, sin embargo, sigue siendo la constante.
Dónde y cómo convertir quetzales a pesos sin perder valor
El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco y el peso mexicano fluctúa con frecuencia, pero en lo que va de 2024 se mantiene en un rango estrecho. Según datos del Banco de Guatemala y el Banco de México, la cotización promedio ronda los 1.75 MXN por cada 1 GTQ, aunque puede variar según el canal de conversión. Esta estabilidad relativa se debe, en parte, a las políticas monetarias coordinadas entre ambos bancos centrales para reducir la volatilidad en la región.
Para quienes necesitan cambiar quetzales a pesos sin perder valor, las casas de cambio autorizadas en la frontera sur de México —como las ubicadas en Tapachula o Comitán— suelen ofrecer tasas más competitivas que los aeropuertos o bancos tradicionales. Un ejemplo claro: un migrante guatemalteco que envía remesas a Chiapas puede recibir hasta un 3% más de pesos si compara tres o cuatro opciones antes de realizar la transacción. Plataformas digitales como Remitly o Wise también han ganado terreno, con comisiones que oscilan entre el 0.5% y el 1.2%, según un informe de la CEPAL sobre inclusón financiera en Centroamérica.
La clave para evitar pérdidas está en evitar dos errores comunes. Primero, cambiar divisas en zonas turísticas, donde las tasas suelen ser menos favorables. Segundo, no verificar el tipo de cambio neto (después de comisiones). Por ejemplo, si un banco anuncia «1 GTQ = 1.73 MXN» pero cobra una comisión fija de 20 pesos por operación, el valor real baja a 1.70 MXN. Comparar en tiempo real con herramientas como XE Currency o OANDA ayuda a tomar decisiones más informadas.
Herramientas digitales para calcular la conversión al instante

El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco y el peso mexicano fluctúa con frecuencia por factores como las políticas monetarias de ambos países, el comercio bilateral y las tendencias económicas regionales. Según datos del Banco de Guatemala y el Banco de México, en junio de 2024 la cotización ronda los 1 GTQ = 0.23 MXN, aunque esta cifra puede variar ligeramente según la plataforma o casa de cambio utilizada. Para remesas, transferencias o viajes entre Guatemala y México, conocer la tasa exacta evita pérdidas por diferencias en la conversión.
Plataformas como XE, OANDA o el conversor del Banco de México ofrecen actualizaciones en tiempo real. Por ejemplo, un trabajador guatemalteco que envía 5,000 GTQ a familia en Chiapas recibiría alrededor de 1,150 MXN al cambio actual, aunque comisiones bancarias podrían reducir el monto final. La CEPAL destaca que las remesas entre Centroamérica y México superaron los 18,000 millones de dólares en 2023, lo que subraya la importancia de herramientas digitales precisas para estos movimientos.
Para evitar sorpresas, se recomienda comparar al menos tres fuentes antes de realizar transacciones. Algunas apps útiles incluyen:
- XE Currency: actualiza cada minuto y permite alertas de cambio.
- Wise (antes TransferWise): muestra el tipo de cambio real sin márgenes ocultos.
- Google Finance: opción rápida para consultas generales.
En contextos comerciales, como la importación de café guatemalteco a México, una diferencia de centavos en el tipo de cambio puede impactar costos finales. Empresas exportadoras suelen usar contratos de cobertura para fijar tasas y reducir riesgos.
Perspectivas económicas: ¿hacia dónde va el quetzal en 2025?

El tipo de cambio entre el quetzal guatemalteco y el peso mexicano ha mostrado fluctuaciones moderadas en 2024, reflejando tanto la estabilidad relativa de la economía centroamericana como los ajustes en la política monetaria de México. Según datos del Banco de Guatemala al cierre de junio, un quetzal equivale a aproximadamente 2.18 pesos mexicanos, una ligera depreciación frente a los 2.15 registrados en igual periodo de 2023. Este movimiento responde, en parte, a la decisión del Banco de México de mantener tasas de interés elevadas para contener la inflación, mientras Guatemala optó por recortes graduales.
Para viajeros o empresas con operaciones entre ambos países, la conversión actual representa un costo ligeramente mayor al cambiar quetzales a pesos. Un ejemplo claro se observa en el comercio de café: productores guatemaltecos que exportan a México reciben ahora un 1.3% menos en pesos por cada quetzal, según cálculos de la Cámara de Exportadores de Guatemala. En contraste, los importadores mexicanos de textiles o cardamomo —dos de los principales productos de la canasta bilateral— ven un beneficio marginal en sus márgenes.
Las proyecciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el segundo semestre de 2024 sugieren que el tipo de cambio podría estabilizarse alrededor de 2.20, siempre que no surjan shocks externos como variaciones bruscas en el precio del petróleo o cambios en las remesas. La Dra. Elena Rojas, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, advierte que «la paridad dependerá en gran medida de cómo evolucione la demanda de dólares en la región, especialmente con la temporada alta de turismo en diciembre». Mientras tanto, plataformas como XE o Oanda registran variaciones diarias mínimas, ideales para transacciones pequeñas pero relevantes para inversiones a mediano plazo.
El tipo de cambio entre quetzales y pesos mexicanos en 2024 refleja una volatilidad moderada, pero con patrones predecibles para quienes operan con frecuencia entre Guatemala y México. Con el quetzal manteniendo una tendencia estable frente al dólar —y el peso mexicano influenciado por políticas monetarias locales—, convertir divisas en el momento adecuado puede significar una diferencia de hasta un 3% en transacciones grandes. Para maximizar el valor, lo más efectivo es monitorear las fluctuaciones semanales a través de plataformas como el Banco de México o casas de cambio certificadas, y realizar operaciones los martes o miércoles, días con menor especulación. En un contexto donde el comercio bilateral supera los 4,000 millones de dólares anuales, entender estos matices no es solo conveniente, sino estratégico para negocios y remesas en la región.




