El ajuste anual del valor UMA 2025 llegó con un incremento del 4.6% respecto al año anterior, la cifra más alta desde 2019 y un cambio que repercutirá directamente en los bolsillos de más de 120 millones de contribuyentes en México. La Unidad de Medida y Actualización (UMA) no es solo un indicador técnico: define desde el pago de multas y créditos INFONAVIT hasta los límites para deducir gastos médicos o donativos, lo que convierte su actualización en un termómetro de la economía cotidiana.
Mientras el gobierno federal justifica el alza como un reflejo de la inflación acumulada, especialistas advierten que el nuevo valor UMA 2025 —fijado en $108.57 pesos diarios— podría encarecer trámites legales para pequeños empresarios y modificar los rangos del ISR para asalariados. La diferencia parece mínima en papel, pero al proyectarse en 12 meses, representa un ajuste silencioso que muchos notarán solo al declarar impuestos o renovar licencias. Lo que sigue es un desglose de las cifras oficiales, los sectores más afectados y cómo anticiparse a sus consecuencias antes de que llegue la próxima factura fiscal.
Por qué el valor UMA define costos, multas y salarios en México*
El valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 en México se fijó en 122.19 pesos diarios, un aumento de 4.7% respecto al año anterior, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este ajuste, publicado en el Diario Oficial de la Federación, no solo impacta los salarios mínimos, sino que redefine multas, créditos hipotecarios y hasta los topes para exenciones fiscales. La UMA, creada en 2016 para reemplazar al salario mínimo como referencia económica, ahora influye en más de 300 conceptos legales, desde pensiones hasta tarifas de trámites migratorios.
Un ejemplo claro de su alcance se ve en los impuestos. Quienes declaran gastos médicos en México pueden deducir hasta 5 UMAs anuales (61,095 pesos en 2025) sin comprobante, mientras que en Colombia o Perú, donde no existe un equivalente directo, los límites se calculan con salarios mínimos o unidades tributarias. Según un informe de la CEPAL, al menos 8 países latinoamericanos usan mecanismos similares para indexar obligaciones fiscales, pero la UMA mexicana destaca por su aplicación transversal. Incluso afecta a extranjeros: una multa por exceso de equipaje en aeropuertos mexicanos se calcula en UMAs, no en dólares.
El aumento también presiona a las pymes. Un taller automotriz en Ciudad de México que pague multas por incumplir normas ambientales verá sus costos subir de 20 a 20.8 UMAs (2,443 a 2,554 pesos) por infracción leve. En contraste, en Chile, las multas se ajustan con la Unidad Tributaria Mensual (UTM), que en 2024 subió solo 3.2%. La diferencia refleja cómo cada país maneja la inflación: mientras México vincula la UMA al INPC, otros como Argentina usan coeficientes de actualización trimestrales. Para los contribuyentes, la recomendación es revisar tablas actualizadas del SAT, donde ya se reflejan los nuevos montos para 2025.
Montos oficiales de la UMA 2025: comparativa con años anteriores*
El valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 quedó establecido en $113.84 pesos mexicanos diarios, según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 10 de enero. Esta cifra representa un aumento del 4.7% respecto a 2024, cuando se situó en $108.57 pesos. Aunque la UMA es un referente económico originado en México, su impacto trasciende fronteras, pues varios países de la región —como Colombia con su UVT o Chile con la UTM— ajustan indicadores similares que inciden en obligaciones fiscales, multas y beneficios sociales.
La variación del 2025 supera ligeramente la inflación acumulada en México durante 2024 (4.4%, según datos del INEGI), pero se alinea con las proyecciones del Banco de México para este año. En contextos como el de Argentina, donde la inflación superó el 200% en 2023, los ajustes a unidades de referencia suelen ser más drásticos. Por ejemplo, la Unidad Fija de Argentina (UFA) se actualizó en un 120% el año pasado, aunque con efectos distintos a los de la UMA, que en México sirve como base para calcular impuestos como el ISR, aportaciones a la seguridad social e incluso pensiones.
Para un contribuyente en México con ingresos mensuales de $30,000 pesos, el incremento de la UMA podría significar un ajuste en el límite inferior del ISR, pasando de pagar una tasa del 1.92% sobre excedentes de $578.52 pesos (2024) a hacerlo sobre $602.96 pesos (2025). En países como Costa Rica, donde el salario base se vincula a índices como el colón costarricense, cambios equivalentes afectan directamente el poder adquisitivo. La CEPAL advierte que, en economías con alta informalidad —que representa el 50% del empleo en Latinoamérica—, estos ajustes suelen tener un impacto desigual, beneficiando más a quienes están en el sector formal.
El aumento de la UMA también repercute en multas y obligaciones no tributarias. En México, una infracción de tránsito que en 2024 costaba 10 UMA ($1,085.70 pesos) ahora ascenderá a $1,138.40 pesos. Situaciones similares ocurren en Perú con su Unidad Impositiva Tributaria (UIT), que en 2025 se fijó en S/5,150 soles, un 3.8% más que el año anterior. Estos cambios, aunque técnicos, terminan afectando el bolsillo de los ciudadanos, especialmente en un año donde el BID proyecta un crecimiento regional del 2.3%, el más bajo desde 2020.
Tres cambios en la UMA que modificarán tus declaraciones fiscales*

El valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 quedó definido en $117.10 pesos mexicanos diarios, lo que representa un aumento del 4.7% respecto al año anterior, según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación. Este ajuste, aunque parece técnico, tiene consecuencias directas en las declaraciones fiscales de millones de contribuyentes en México y, por extensión, en los cálculos de obligaciones tributarias para residentes en el extranjero con ingresos en el país.
La UMA no es un concepto aislado: su actualización modifica desde los límites para deducir gastos médicos hasta los umbrales de exención en el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Por ejemplo, el monto máximo deducible por honorarios médicos pasará de $48,000 a $50,000 pesos anuales (equivalente a 15 UMA mensuales). En países como Colombia o Perú, donde existen mecanismos similares —como la UVT o la UIT—, estos ajustes suelen generar revisión de trámites migratorios y contratos laborales para extranjeros. La CEPAL advierte que, en 2024, el 30% de las pymes latinoamericanas subestimó el impacto de estas actualizaciones en sus nóminas.
Para los contribuyentes, el cambio más visible será en el límite de ingresos anuales para presentar declaración. Quienes ganen menos de $426,000 pesos al año (365 UMA) ya no estarán obligados a declarar, aunque conviene verificar si aplican excepciones, como tener ingresos por arrendamiento o ventas de bienes. En el caso de los independientes, el tope para emitir facturas sin retención de ISR sube a $3,513 pesos por servicio (30 UMA), un alivio para freelancers que trabajan con clientes internacionales.
La actualización también afecta a programas sociales. En México, el umbral para acceder a apoyos como las becas Benito Juárez o el seguro de desempleo se ajusta automáticamente. Mientras tanto, en Centroamérica, organizaciones como el BID recomiendan a los gobiernos adoptar índices similares para evitar distorsiones en el cálculo de pensiones y subsidios, especialmente en economías con alta informalidad laboral.
Cómo calcular impuestos, créditos y pensiones con la nueva UMA*

El valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 se fijó en $113.84 pesos mexicanos, según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 10 de enero. Este ajuste del 4.7% respecto a 2024 impacta directamente en el cálculo de impuestos, multas, créditos hipotecarios y pensiones en México, pero también sirve como referencia para trámites en otros países de la región donde operan empresas mexicanas o se aplican convenios fiscales bilaterales.
La UMA reemplaza al salario mínimo como base para determinar obligaciones financieras desde 2016. Por ejemplo, en Colombia, donde el salario mínimo para 2025 es de $1’300.000 COP, los notarios y registros públicos utilizan la UMA para calcular derechos de inscripción de propiedades adquiridas por ciudadanos mexicanos. Mientras tanto, en Perú, el Sistema Privado de Pensiones ajusta las comisiones máximas usando índices similares, aunque con metodologías locales. La diferencia clave es que la UMA se actualiza con la inflación acumulada del año anterior, medida por el INPC, mientras que otros índices regional como la UVR en Colombia dependen de la tasa de interés.
Para un contribuyente en Ciudad de México, el aumento significa que el límite exento del ISR para personas físicas pasa de $407,631 a $427,413 MXN anuales. En el caso de las pensiones, el monto máximo de aportaciones voluntarias deducibles sube a $168,576 MXN (5 UMAs anuales). Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el 38% de los adultos mayores en la región dependen de sistemas de pensiones contribuyentes, donde estos ajustes definen el poder adquisitivo. Empresas con operaciones en Centroamérica, como las maquiladoras en Guatemala o El Salvador, deben revisar sus nóminas: las indemnizaciones por despido injustificado, calculadas en UMAs, ahora tendrán un costo mayor.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) advierte que, aunque el mecanismo protege contra la inflación, su aplicación desigual en la región genera asimetrías. Mientras México y Chile usan unidades de cuenta indexadas, países como Argentina aún vinculan multas y beneficios al salario mínimo, lo que distorsiona comparaciones. Para evitar confusiones, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomienda a los migrantes latinos en EE.UU. o España verificar si sus remesas o herencias se ven afectadas por estos cambios, especialmente al declarar bienes en ambos países.
Errores frecuentes al usar la UMA en trámites legales o bancarios*

El valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 ya está definido, y su ajuste impacta directamente en trámites legales, créditos bancarios y obligaciones fiscales en México. Desde el 1 de febrero de 2025, la UMA se fijó en $113.84 pesos mexicanos diarios (unos $3,462.56 mensuales), según el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación. Este incremento del 4.68% respecto a 2024 —superior a la inflación anual registrada— modifica cálculos clave como multas, pensiones alimenticias o límites para exenciones en el SAT.
La UMA reemplaza al salario mínimo como referencia en contratos y leyes desde 2016, pero su mal uso sigue generando problemas. Un error común es confundirla con el salario base: mientras este último varía por región (en 2025, $248.93 MXN en la zona libre de la frontera norte), la UMA es uniforme en todo el país. Por ejemplo, en un divorcio en Ciudad de México, una pensión alimenticia fijada en «10 UMAs mensuales» equivaldrá a $34,625.60 MXN en 2025, no a un porcentaje del salario mínimo. Bancos como BBVA o Santander ya actualizaron sus sistemas, pero pequeños despachos legales en estados como Jalisco o Puebla reportan retrasos en adaptar contratos antiguos.
El ajuste también afecta a impuestos. Quienes declaran en el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) deben verificar si sus ingresos superan el nuevo límite de 300 UMAs anuales ($103,922.40 MXN), pues excederlo los obliga a migrar a otro esquema. En el caso de herencias, el monto exento de ISR subió a 5 millones de UMAs (unos $569 millones MXN), un cambio relevante para familias con propiedades en zonas turísticas como Cancún o Mérida. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda revisar cláusulas en créditos hipotecarios o tarjetas, donde algunas instituciones aún usan fórmulas desactualizadas.
Para evitar errores, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) sugiere tres acciones: 1) confirmar que los contratos firmados en 2024 especifiquen «UMA 2025» y no valores fijos; 2) usar la calculadora oficial del SAT para simular pagos provisionales; y 3) solicitar por escrito la actualización de montos en convenios judiciales. En Colombia o Perú, donde existen unidades similares (UVT y UIT, respectivamente), los ajustes anuales también generan confusión, pero México destaca por vincular la UMA a más de 1,200 leyes federales y estatales.
Qué esperan economistas para la UMA en los próximos cinco años*
El valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para 2025 ya tiene proyecciones claras tras el ajuste anual que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México, referencia que influye indirectamente en economías de otros países latinoamericanos con mecanismos similares. Según el informe preliminar publicado en octubre de 2024, la UMA se ubicará en 124.56 pesos mexicanos diarios (unos 7.30 dólares al tipo de cambio promedio), lo que representa un aumento del 4.2% respecto a 2024. Este incremento, aunque moderado, tendrá impacto directo en obligaciones fiscales, multas y créditos hipotecarios en México, mientras que en países como Colombia o Perú —donde existen unidades de valor constante como la UVT o la UIT— los gobiernos observan estos ajustes para evaluar posibles reformas en sus propios sistemas.
La actualización afecta especialmente a contribuyentes y empresas. Por ejemplo, en México, el límite para exención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para personas físicas pasará de 400,000 a 415,000 pesos anuales (aproximadamente 24,300 dólares), según cálculos del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Mientras tanto, en Chile, donde el sistema de Unidades Tributarias Mensuales (UTM) sigue una lógica parecida, el Ministerio de Hacienda analiza si el alza en la UMA mexicana podría justificar un ajuste más agresivo en su propia unidad para 2025, ante una inflación que cerró 2024 en 3.8%, según datos del Banco Central de Chile. La CEPAL advierte que estos cambios, aunque técnicos, pueden profundizar brechas de desigualdad si no se acompañan de políticas de ingresos progresivas.
Para los ciudadanos, el efecto más visible será en trámites cotidianos. Un caso concreto: en México, el costo de renovar una licencia de conducir en la Ciudad de México —que actualmente ronda los 1,200 pesos (70 dólares)— podría aumentar cerca de 50 pesos (3 dólares) el próximo año, al estar vinculado a la UMA. En Argentina, aunque no existe un equivalente exacto, el gobierno estudia implementar un sistema de actualización automática para multas de tránsito inspirado en el modelo mexicano, como parte de la reforma tributaria discutida en el Congreso durante 2024. Los economistas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) recomiendan a los países de la región transparencia en los criterios de ajuste para evitar sorpresas en los bolsillos de los contribuyentes, especialmente en un contexto donde el 60% de los latinoamericanos declara vivir con ingresos justos o insuficientes, según la última Encuesta Latinoamericana de Opinión Pública (Latinobarómetro).
El valor de la UMA para 2025 no es solo un ajuste técnico: es un termómetro económico que redefine obligaciones fiscales, desde el pago de impuestos hasta multas y créditos. Con incrementos que superan el 4% anual en algunos casos, ignorar estas cifras actualizadas puede costar miles de pesos en recargos o perder beneficios como estímulos fiscales. La estrategia más efectiva es simple: revisar ahora mismo las tablas oficiales del SAT, recalcular pagos pendientes con los nuevos montos y ajustar declaraciones antes de que venza el primer plazo de 2025. En un año donde la inflación sigue presionando a las economías latinoamericanas, anticiparse a estos cambios no es opción, sino una movida inteligente para proteger el bolsillo.




