El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, se pronunció en respuesta a un artículo del New York Times sobre la situación de un grupo de migrantes deportados por Estados Unidos y alojados en el hotel Decapolis en Ábrego. Confirmó que 299 migrantes de diversas nacionalidades serán repatriados, con 171 de ellos aceptando voluntariamente el retorno a sus países, incluyendo una ciudadana irlandesa ya repatriada.
El proceso de repatriación es coordinado a nivel internacional por la Organización Internacional para la Migración (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur), quienes se encargan de contactar a los migrantes para decidir sobre su retorno voluntario o identificar un tercer país de destino. Todos los gastos relacionados con este proceso son cubiertos por Estados Unidos, Acnur y OIM.
Apoyo Internacional en Acción
El ministro Ábrego enfatizó que Panamá no ofrece asilo a los migrantes, pero estos tienen derecho a solicitarlo. La posición del país es clara: la repatriación. Aunque los migrantes están bajo protección temporal de Panamá, es Acnur y OIM quienes se encargan de la repatriación, asegurando que las personas serán enviadas a sus países una vez los pasajes de avión estén listos.
En respuesta a las preocupaciones planteadas en el artículo del New York Times, Ábrego aclaró que el campamento de San Vicente ha estado preparado para albergar a migrantes irregulares, con capacidad para más de 150 personas. Este será el destino de aquellos que no deseen regresar a sus países, mientras esperan su traslado a un tercer país. Respecto a las lesiones reportadas, Ábrego señaló que la persona que sufrió una lesión en la pierna fue atendida tras un accidente al bajar escaleras, y sobre el supuesto intento de suicidio mencionado en el artículo, afirmó que no había información previa al respecto.
Claridad y Compromiso
El ministro Ábrego aseguró que Panamá actúa de manera transparente y no se ve influenciado por terceros en sus decisiones. Los migrantes no están bajo arresto, sino bajo protección del país, a la espera de su traslado. Es importante recordar que cada individuo tiene sus propias circunstancias y motivaciones, y es esencial abordar estos casos con humanidad y comprensión.
En conclusión, el compromiso de Panamá con la protección de los migrantes es evidente a través de la colaboración con organizaciones internacionales como la OIM y Acnur. El enfoque en la repatriación como solución principal refleja la postura del país, al tiempo que se garantiza el respeto por los derechos y la dignidad de cada persona involucrada en este proceso. La atención y cuidado brindados a los migrantes demuestran un compromiso genuino con la seguridad y el bienestar de aquellos que buscan un futuro mejor.