Trágica muerte de niña venezolana de 8 años en naufragio en Guna Yala
Una tragedia sacudió las aguas cercanas a la comunidad de Mansucum, en la comarca Guna Yala, cuando una niña de 8 años, de nacionalidad venezolana, perdió la vida en un naufragio que involucró a una embarcación que transportaba a 21 personas, entre ellas 19 migrantes de origen colombiano y venezolano. El fatídico accidente tuvo lugar en la noche del viernes 21 de febrero, generando conmoción y desolación en la región.
El dramático suceso en Guna Yala
Según el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), la trágica pérdida de la menor se enmarca en el contexto del flujo migratorio inverso, lo que desencadenó la activación inmediata de los protocolos de emergencia por parte de las unidades de la Brigada Caribe. El naufragio ocurrió cuando tres embarcaciones partían desde el Puerto de Llano Cartí con rumbo a La Miel, en Puerto Obaldía. A pesar de las adversas condiciones marítimas, dos de las embarcaciones decidieron suspender su travesía, mientras que el maquinista de la embarcación ABDOM ignoró la advertencia y prosiguió, desencadenando la tragedia.
Afortunadamente, la rápida intervención de los equipos de rescate permitió salvar a 20 personas, aunque lamentablemente se confirmó el deceso de la pequeña. Autoridades locales brindan atención médica y asistencia humanitaria a los sobrevivientes, mientras que la Personería de Guna Yala lleva a cabo las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos.
El duro camino de los migrantes
Los migrantes involucrados en este trágico suceso regresaban de México y otros países de Centroamérica por esta vía para evitar la peligrosa travesía por la selva del Darién, fronteriza con Colombia, luego de no poder ingresar a Estados Unidos debido a las políticas de deportación impulsadas por el presidente Donald Trump. Un migrante venezolano, que prefirió mantenerse en el anonimato, compartió su desgarradora experiencia al expresar: “Qué más íbamos a hacer [que] regresarnos porque no podíamos seguir. Tenemos más de 15 días de estar en ese golpe, dando la vuelta desde México hasta acá y sacando plata de donde no hay para regresar”.
Desde la llegada de Trump al poder el pasado 20 de enero, cientos de migrantes sudamericanos han emprendido el camino de regreso, transitando por albergues en distintos países, recorriendo tramos a pie, en autobuses o en embarcaciones. Esta travesía, marcada por la incertidumbre y los riesgos, ha evidenciado las duras realidades que enfrentan quienes buscan una vida mejor lejos de la adversidad en sus países de origen.
En un comunicado oficial, Senafront expresó su profundo pesar por la pérdida de la niña y extendió sus condolencias a la familia afectada. Asimismo, reiteró su compromiso con la seguridad en las rutas migratorias y exhortó al estricto cumplimiento de las normas de navegación para prevenir futuras tragedias. Las autoridades continúan con las investigaciones pertinentes para determinar las responsabilidades en este lamentable suceso y trabajar en la prevención de incidentes similares en la región.
La trágica muerte de la niña venezolana en el naufragio en Guna Yala ha puesto en evidencia la complejidad y los riesgos que enfrentan los migrantes en su búsqueda de un futuro mejor, subrayando la urgente necesidad de garantizar la seguridad y protección de quienes se aventuran en peligrosos caminos en busca de esperanza y oportunidades. La solidaridad y la acción coordinada son fundamentales para prevenir nuevas tragedias y brindar apoyo a quienes enfrentan situaciones extremas en su búsqueda de un lugar seguro y acogedor.